EL PAÍS QUE ESTÁN QUERIENDO VENDER

13/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Quieren poner el país en venta. Un mapa del Conicet y la UBA revela que 36 distritos ya violan el límite de tierras en manos extranjeras. Glaciar Perito Moreno. Imagen: Salta al Instante.
La tierra argentina está en remate. Un trabajo del Conicet y la UBA encendió todas las alarmas: 36 distritos del país ya superan el límite legal de extranjerización, que fija un tope del 15% por departamento. En algunos casos, el saqueo es brutal: más de la mitad del territorio ya está en manos extranjeras.

El hallazgo surge del mapa interactivo “Observatorio de Tierras”, una herramienta que expone, con datos oficiales y georreferenciados, dónde se viola la ley y quiénes concentran el suelo argentino. El resultado es demoledor y llega en el peor momento: con la Patagonia en llamas y un Gobierno que anuncia sin pudor su intención de liberar la venta de tierras rurales al extranjero.

Hace apenas un mes, el vocero presidencial Manuel Adorni lo dijo sin rodeos: el plan es liberar la extranjerización y permitir el cambio de uso del suelo rural después de incendios. La frase pasó casi inadvertida. Hoy, con miles de hectáreas arrasadas, suena a advertencia.

Los datos son explosivos. El investigador del Conicet Matías Oberlin confirmó que hay al menos cuatro departamentos donde la extranjerización supera el 50%: Lácar (Neuquén), General Lamadrid (La Rioja), Molinos y San Carlos (Salta). No son tierras cualquiera: concentran agua dulce, minerales estratégicos y zonas de frontera.

En total, el mapa detecta 36 distritos en rojo, es decir, fuera de la ley. Otros tantos están en amarillo, al borde del límite. La normativa vigente —la Ley de Tierras 26.737, sancionada en 2011— prohíbe superar ese 15%. El Gobierno busca derogarla. La pregunta es obvia: ¿para qué, si no es para vender sin control?

El caso de Malargüe, en Mendoza, es paradigmático. Oficialmente ya alcanzó el 15% permitido. Pero por su enorme extensión, ese porcentaje equivale a 60.000 hectáreas en manos extranjeras, muchas en zonas fronterizas, justo donde el gobierno provincial impulsa proyectos mineros. Legal en los papeles, alarmante en la realidad.

El cálculo nacional termina de helar la sangre: 13 millones de hectáreas del país ya son extranjeras. Es el equivalente a un tercio de la superficie de la provincia de Buenos Aires. Un pedazo gigantesco de la Argentina que ya no decide su destino.

Los investigadores advierten que ningún país serio del mundo habilita este nivel de extranjerización, menos aún en áreas sensibles y de frontera, donde se comprometen la soberanía, el control del territorio y los recursos estratégicos.

Incendios, agua, minerales, tierras raras, fronteras abiertas. El combo no es casual.
El mapa del Conicet y la UBA no denuncia una hipótesis: muestra un proceso en marcha.

La tierra no se imprime. No se recompra.
Y si se vende, no vuelve.