Como un déjà vu del sábado, las tribus del peronismo volvieron a repartirse este lunes en tres búnkers distintos. El MDF montó su base en la Gobernación; el Frente Renovador, en la casa del diputado provincial Alexis Guerrera; y los sectores referenciados en Cristina Kirchner se concentraron en una casona ubicada a pocas cuadras de la sede del gobierno bonaerense. Aun con el tiempo extra que el peronismo ganó por los cortes de luz, cerca de las dos de la tarde todavía quedaban distritos al borde del quiebre.

Uno de ellos fue Morón, donde el intendente Lucas Ghi amagó con competir en una lista corta junto al Frente Renovador para presionar. La versión fue desmentida en redes por Sebastián Galmarini, dirigente cercano a Massa. Las listas se dieron a conocer cerca de las cinco de la tarde. En ese municipio finalmente se alcanzó la unidad, especialmente entre el jefe comunal y el sector que responde a Martín Sabbatella lo que permitió sellar la paz en uno de los municipios más calientes de la provincia.

A media mañana todavía había problemas en los municipios que el peronismo no gobierna, como Mar del Plata. Sin lugar en las listas, el exintendente Gustavo Pulti —referenciado en el MDF— competirá con lista propia para ser concejal por General Pueyrredón, bajo el partido vecinal Acción Marplatense. La nueva oferta divide el voto opositor al actual intendente, Guillermo Montenegro.

La hora de los intendentes

En una elección que se anticipa pareja entre el peronismo y la alianza de derecha, Fuerza Patria apuesta al peso territorial de los intendentes. Entre las novedades que arrojó la carga de listas, se confirmó que la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, será la tercera candidata a diputada provincial por la Tercera sección. Cristina Kirchner pidió por ella durante la conversación telefónica que mantuvo con Axel Kicillof en la frenética madrugada del sábado. Uno de los principales focos de tensión fue la discusión por las candidaturas testimoniales. Los sectores referenciados en CFK llegaron a la mesa con dos mandatos: asumir las bancas y “evitar romper como sea”. Con esas premisas, Mendoza y Facundo Tignanelli exigieron que las cabezas de sección debían ser ocupadas por quienes estuvieran dispuestos a asumir. La discusión se saldó a medias: Kicillof logró imponer a Gabriel Katopodis y Verónica Magario, aunque en La Plata admiten que la vicegobernadora será testimonial. En Quilmes, en cambio, aseguran que Mendoza “pedirá licencia y asumirá”. La intendencia quedaría en manos de Eva Mieri, primera concejal en la lista, recientemente detenida por el escrache a José Luis Espert. En la Tercera, finalmente, la lista estará encabezada por Verónica Magario, seguida por Tignanelli. El cuarto lugar será para el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares.

En la Primera, Gabriel Katopodis estará secundado por Malena Galmarini y el intendente de José C. Paz, Mario Ishii. En el cuarto lugar quedó la diputada Mónica Macha (Nuevo Encuentro, aunque anotada por La Cámpora).

Entre la Primera y la Tercera se concentra el 70% del padrón de la provincia de Buenos Aires. A la lista de intendentes se suman: Diego Nanni (Exaltación de la Cruz); en la Cuarta irá Germán Lago (Alberti), tercero en la nómina; en la Sexta, Alejandro Acerbo (Daireaux), también tercero; y en la Séptima, Marcos Pisano (Bolívar), segundo.

Los jefes comunales también serán protagonistas en los concejos deliberantes. Una de las sorpresas del cierre fue la candidatura de Fernando Espinoza, que encabezará la lista en La Matanza y competirá con la exfuncionaria de Sandra Pettovello, Leyla Gianni. También buscarán una banca en sus municipios varios intendentes del núcleo MDF: Jorge Ferraresi (Avellaneda), Fabián Cagliardi (Berisso), Andrés Watson (Florencio Varela), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Mario Secco (Ensenada) y Juan José Mussi (Berazategui). A ellos se suma Pablo Zurro (Pehuajó), uno de los más fervientes defensores de Cristina Kirchner. Muchos lo harán de forma testimonial.

Apuntes sobre el cierre

Varios de los dirigentes consultados por este diario usaron la frase “nunca vi nada igual” para sintetizar las horas de dramatismo que vivió el peronismo en su primer cierre colegiado desde 2003. El nuevo método, sin PASO y sin conducción clara, detonó internas. La unidad instrumental a la que se llegó no repara los quiebres políticos que dejó una discusión anticipada sobre la conducción del peronismo con CFK proscripta. “Nos pedían una sola boleta, ahora hay que militarla”, dijo Kicillof el lunes a la noche en C5N. En La Plata se mostraron “muy conformes” ante la consulta de Página/12 y agregaron: “Logramos la unidad, es lo que la gente nos pedía y sumamos fuerzas para enfrentar a Milei y su motosierra”.

El reparto equitativo entre el MDF y el PJ bonaerense no se concretó en los porcentajes que se esperaba, pero se compensó en el armado de las cabezas de sección —clave para Kicillof— y en la distribución de los lugares expectantes: 14 para el cristinismo, 9 para el gobernador y 6 para Massa. Pese a los cortocircuitos, todos los intendentes de Unión por la Patria quedaron contenidos en el armado de Fuerza Patria, a excepción del marplatense Pulti.

El gran ausente es el programa: la propuesta con la que Fuerza Patria enfrentará a Javier Milei y que conecte con una sociedad que desconfía cada día más del sistema político. Las negociaciones deberán reanudarse de cara a las elecciones generales del 26 de octubre. Allí también habrá que contener a otros sectores heridos, como el gremialismo, ausente en las listas y que ya hizo su primera catarsis. El nuevo calendario marca el 17 de agosto como fecha límite.