EL PERONISMO SE REORDENA EN SALTA

23/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Urtubey, Cristina y Kosiner, durante el segundo mandato presidencial. Imagen: Redes Sociales.
Salta no es territorio de paz política: es frontón de choque, conventillo en ebullición, tablero político al que cada pieza clava sus garras en nombre de la “unidad” y en la defensa de un movimiento que se resquebraja — apenas dos años después de la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada. La decisión de Cristina Fernández de Kirchner de desplazar de su cargo a Sergio Berni y designar a Pablo Kosiner como interventor del Partido Justicialista (PJ) local detonó una interna abierta en la provincia, que ya se parece más a una arena política que a un espacio de reorganización partidaria.

La noticia oficial es cruda y sin eufemismos: Berni, hasta ahora cabeza de la intervención del PJ en Salta, fue corrido por la conducción nacional y reemplazado por Pablo Kosiner, histórico referente cercano al exgobernador Juan Manuel Urtubey. La movida, definida en reuniones de la cúpula del peronismo nacional encabezadas por la ex presidenta, buscaba “ordenar” la estructura salteña del partido ante un contexto político enrarecido.

Pero nada en Salta se hizo con tranquilidad. La orden de Kirchner no fue recibida como una bendición, sino como una bomba de tiempo. El gobernador Gustavo Sáenz salió con los tapones de punta a cuestionar la intervención desde su propia cuenta de X (antes Twitter), acusando a la conducción del PJ nacional de decidir “a dedo” y “por Zoom” desde Buenos Aires quiénes deben conducir al peronismo salteño. “La pyme familiar de la Sra., su hijo y sus amigos sigue decidiendo a dedo desde Buenos Aires las autoridades partidarias del PJ en las provincias”, lanzó Sáenz en un mensaje que no deja lugar a medias tintas, en referencia directa a Cristina Fernández de Kirchner y su entorno político.

El choque es frontal: el gobernador exige “elecciones libres” dentro del partido provincial, reclamando que sean los afiliados quienes determinen la conducción del PJ salteño y no “designaciones desde la Capital Federal”. La tensión crece porque, detrás del gesto institucional, late una disputa por quién define el rumbo político en una provincia donde el peronismo ha perdido fuerza electoral ante el avance de La Libertad Avanza y las fracturas internas.

La reconfiguración no ocurre en abstracto: se envuelve en nombres y decisiones con impacto real. Los sectores kirchneristas impulsan sanciones para legisladores salteños que se aparten de la línea oficial, en particular en relación con decisiones parlamentarias acompañadas al gobierno de Milei, como la reciente reforma laboral. Mención inevitable en este contexto son los diputados nacionales Pablo Outes y Yolanda Vega, quienes accedieron a sus bancas por listas vinculadas al peronismo y terminaron respaldando iniciativas del oficialismo nacional, sumando combustible al fuego interno.

Sin embargo, en el PJ salteño nadie quiere verse como espectador. La reorganización impulsada por Kosiner intenta dar un giro al tablero: revisar situaciones de dirigentes que han cruzado la línea partidaria, fortalecer la disciplina interna y reconstruir un proyecto político que parece desvanecerse frente a las decisiones del Ejecutivo central y los acuerdos parlamentarios que erosionan la identidad del espacio.

En el medio de este terremoto político, el peronismo local convoca a congresos provinciales, debates internos y declaraciones cruzadas que no solo reflejan tensiones locales sino la crisis más amplia del espacio político a nivel nacional. Las diferencias entre lo que mandan desde Buenos Aires y lo que reclaman las bases en Salta exponen una herida abierta que, lejos de cerrarse con un nombramiento o una intervención, promete seguir abierta y sangrante.

En el fondo, más allá de los nombres — Berni, Kosiner, Sáenz, Outes, Vega, Urtubey, Kirchner —, la pelea desnuda un peronismo salteño fracturado que se resiste a perder su voz propia en medio de la euforia y la polarización que impone el gobierno de La Libertad Avanza en todo el mapa político del país.

«Es hora de que el PJ y el Peronismo, separen la paja del trigo, y los peronistas de los oportunistas».