EL PUENTE EN OBRAS Y LA GUERA TOTAL: La política se pelea por la foto antes del final

27/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Puente del Río Vaqueros, obra que avanza con dinero de la Provincia de Salta, ante el abandono de Nación y el incumplimiento de envío de recursos. Imagen: Prensa Gobierno de la Provincia de Salta.
Todavía no une las dos orillas, pero ya divide a la política. El puente sobre el río Vaqueros se convirtió en un trofeo en disputa mucho antes de estar terminado. Nación y Provincia se trenzan por ver quién se queda con el crédito de una obra que, en los hechos, arrastra demoras, parates y un financiamiento que no termina de cerrarse.

La chispa la encendió la senadora libertaria Emilia Orozco, que desembarcó en el lugar con discurso listo: reivindicó el rol del Gobierno nacional y anunció una recorrida por obras financiadas con fondos federales. El mensaje fue claro: la motosierra también quiere quedarse con la foto cuando hay cemento.

A su lado, el senador provincial Roque Cornejo reforzó la narrativa oficialista: aseguró que los salteños tuvieron que esperar más de cuatro años para que la obra arrancara en abril de 2025, adjudicando el impulso a la gestión actual. Un relato que intenta reescribir la cronología a conveniencia.

Del otro lado, la respuesta no tardó. El jefe de Gabinete provincial, Sergio Camacho, salió a cruzar con datos incómodos: recordó que se trata de una obra nacional iniciada en 2022, que sufrió múltiples interrupciones y que hoy la Provincia tuvo que salir a sostener con fondos propios para evitar otro freno. Traducción: sin plata local, el puente quedaba en pausa.

La diputada Griselda Galleguillos fue más directa: acusó a Orozco de querer apropiarse de una gestión que no le corresponde y dejó una frase que sintetiza el malestar: “Gestionar no es sacarse una foto, es pelear por los recursos”. En medio de la disputa, el señalamiento pega donde duele: marketing político frente a obra inconclusa.

El exintendente de Vaqueros y actual senador Daniel Moreno intentó bajar la espuma recordando algo básico que la grieta suele borrar: las obras públicas tienen historia. Según explicó, el proyecto empezó a gestarse en 2016. Es decir, mucho antes de que los actuales protagonistas descubrieran el puente como escenario de campaña.

Pero lejos de apaciguarse, el cruce escaló. Orozco redobló la apuesta y cuestionó la reacción del gobierno provincial: “¿Desde cuándo hay que pedir permiso a los gobernadores para contar lo que hace el Gobierno nacional?”, lanzó, con tono de provocación. Y remató: “Con muy poco los pusimos incómodos”.

En el medio de este tironeo, lo concreto queda relegado: una obra que empezó, se frenó, se reactivó y sigue sin terminar. Una infraestructura clave para descomprimir el tránsito en la zona norte del área metropolitana que quedó atrapada en la lógica de la disputa política.

El puente, que conectará Salta-Vaqueros, hoy avanza con recursos provinciales, a pesar de los dichos de dirigentes libertarios, quienes han abandonado junto con el Gobierno Nacional obras a lo largo y ancho del país.