EL RELATO SE CAYÓ: Faltan dólares y sobra deuda

22/12/2025.- Salta al Instante.- Por Jesús Castillo.- Foto portada: Caputo sin dólares, del veto grandilocuente al manotazo de un canje de deuda. Imagen: Eitan Abramovich/AFP.
El relato se cayó antes de fin de año. Luis “Toto” Caputo pasó en días de amenazar con vetos y épica fiscal a rogar que le aprueben el Presupuesto sin tocar una coma. El motivo es brutalmente simple: no tiene los dólares para pagar la deuda de enero.

Los USD 4.700 millones que vencen en semanas no aparecen por ningún lado. Los supuestos USD 7.000 millones “asegurados” de bancos internacionales nunca llegaron. Los swaps con China y Estados Unidos quedaron en promesas de PowerPoint. El mercado no creyó y la caja está vacía.

Canje express: patear la bomba, pagar más

Sin dólares, Caputo activó el plan B: un canje de deuda a las apuradas. Junto al nuevo secretario de Finanzas, Alejandro Lew, trabaja contrarreloj para postergar al menos la mitad de los vencimientos, ofreciendo a los acreedores lo único que siempre funciona: más tasa.

Traducido al castellano: Argentina pagará más, pero después. El viejo truco. El mismo que explica por qué la deuda nunca baja y siempre vuelve más grande.

El problema es que ese camino estaba bloqueado. La llamada “ley Guzmán” había impuesto un candado precisamente para evitar canjes ruinosos: si se cambia deuda, hay que mejorar al menos dos de tres variables (monto, tasa o plazo). Nada de regalar intereses a cambio de tiempo.

El artículo trampa del Presupuesto

Caputo necesita romper ese candado. Por eso ahora exige que el Presupuesto se apruebe ya, tal como salió de Diputados. El artículo 56, redactado con una ambigüedad quirúrgica, desarma la protección legal y habilita canjes hechos a medida de los acreedores.

El ministro no quiere mejorarle nada al país. Quiere mejorarle la tasa a los fondos y ganar aire político unas semanas. El costo queda para adelante. Como siempre.

Pero no es solo una jugada financiera. Caputo ya está negociando con los acreedores y necesita mostrar que la cláusula fue demolida. Sin Presupuesto aprobado, el canje se cae. Y sin canje, el default asoma.

Caos político y torpeza serial

El mismo Caputo que ahora suplica velocidad parlamentaria fue quien dinamitó el Presupuesto con artículos provocadores, como el que volteaba las leyes de financiamiento universitario y de discapacidad. Una bomba política innecesaria que hizo estallar acuerdos con gobernadores, el PRO y la UCR.

Diego Santilli y los Menem lo sabían. Los gobernadores también. Nadie se animó a frenarlo. Resultado: derrotas en cadena, negociaciones rotas y un oficialismo que llegó al borde del abismo legislativo.

“Caputo no entiende de política”, admitió sin rodeos un diputado libertario. El problema, en realidad, es otro: nadie lo conduce. Milei no le marca límites. Su hermana tampoco. El ministro manda y el Gobierno corre detrás.

El plan final: decreto y atropello

En la Casa Rosada ya circula otra idea “genial”: una vez aprobado el Presupuesto, Milei podría sacar un decreto para anular las leyes de financiamiento universitario y de discapacidad que el Congreso ya sancionó.

Primero piden ayuda. Después avanzan por decreto. Gobernar sin dólares y con aprietes institucionales parece ser el nuevo manual.

El balance real

Caputo no logró los dólares. El mercado no confía. El Presupuesto se volvió una urgencia desesperada. El canje de deuda vuelve a escena como salvavidas de plomo. Y el Gobierno exhibe, una vez más, una mezcla peligrosa de improvisación financiera, soberbia política y fragilidad de poder.

La pregunta ya no es si el ajuste continúa. La pregunta es cuánto más caro va a salir el próximo parche.