EL TURISMO EN SALTA HACE RETROCEDER A LLA

22/05/2026.- Foto portada: La Convención Municipal avanza en la reforma de la Carta Orgánica de Salta Capital. Imagen: Web.
La Libertad Avanza sufrió este viernes una derrota política tan inesperada como humillante en Salta. Después de días defendiendo con soberbia el polémico artículo 91 de la reforma municipal, los convencionales libertarios terminaron cediendo ante la presión del sector turístico y empresarial, que salió en bloque a denunciar el impacto negativo que podía provocar la nueva redacción impulsada por el oficialismo.

La escena dejó expuesta una contradicción brutal: quienes durante toda la semana acusaron a empresarios, operadores turísticos y dirigentes de impulsar una “campaña de desinformación”, terminaron modificando el reglamento interno de la Convención para poder corregir el mismo artículo que defendían a capa y espada apenas unos días antes.

El retroceso fue tan evidente que ni siquiera pudieron disimularlo. Como el artículo ya había sido aprobado en la sesión anterior, los convencionales de La Libertad Avanza debieron recurrir a una maniobra reglamentaria excepcional para reabrir el debate y cambiar el texto. En otras palabras: tuvieron que alterar las reglas de juego porque la presión política y económica les explotó en la cara.

El punto que detonó la crisis fue la frase que limitaba la intervención estatal en el desarrollo turístico “a casos excepcionales debidamente fundados”. Esa redacción había generado alarma en uno de los sectores más sensibles de la economía salteña, donde miles de puestos de trabajo dependen directa o indirectamente de la actividad turística.

Hoteleros, gastronómicos, agencias de viaje, operadores y cámaras empresariales interpretaron que el artículo escondía una lógica de retiro del Estado que podía debilitar políticas de promoción, asistencia y desarrollo estratégico para el turismo. La reacción fue inmediata y feroz.

La presión creció durante toda la semana y terminó desnudando la falta de experiencia política de los libertarios salteños, que quedaron atrapados entre el dogmatismo ideológico y la realidad económica de una provincia donde el turismo representa uno de los motores centrales del empleo y la inversión.

El oficialismo libertario intentó sostener el discurso hasta último momento. Hubo declaraciones públicas, acusaciones contra la oposición y mensajes intentando minimizar el conflicto. Pero puertas adentro el escenario ya era otro: empresarios molestos, advertencias por el impacto económico y crecientes cuestionamientos incluso de sectores que inicialmente simpatizaban con las ideas de Javier Milei.

El resultado fue un retroceso sin precedentes dentro de la propia Convención Municipal. Finalmente, la frase más cuestionada fue eliminada y se terminó imponiendo una postura mucho más cercana a la propuesta impulsada por otros sectores políticos que reclamaban proteger al turismo y garantizar herramientas estatales para sostener la actividad.

Durante la sesión, varios convencionales no dejaron pasar la oportunidad de marcar el costo político de la marcha atrás libertaria. Hubo críticas directas al manejo del debate y cuestionamientos por haber intentado imponer una visión ideológica extrema sin escuchar previamente a los sectores afectados.

La situación dejó una imagen delicada para La Libertad Avanza en Salta: un espacio que llegó prometiendo firmeza y convicción terminó doblando el brazo frente a empresarios, cámaras turísticas y presión social. Lo que comenzó como una demostración de fuerza terminó convirtiéndose en un papelón político que expuso improvisación, internas y falta de lectura sobre la realidad económica provincial.

El episodio también encendió alarmas dentro del propio universo libertario. Algunos sectores comenzaron a advertir que trasladar mecánicamente el discurso antiestado nacional a economías regionales como la salteña puede tener costos políticos enormes. En una provincia donde el turismo sostiene miles de familias, la idea de limitar el rol estatal terminó generando rechazo incluso entre votantes cercanos al oficialismo.

La derrota dejó además un dato imposible de ocultar: cuando el poder económico y el sector productivo se organizan, incluso La Libertad Avanza termina retrocediendo. Y esta vez quedó expuesto en público, con cambio de reglamento incluido y una marcha atrás que ya nadie puede disimular.