23/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Viejo puente de Santa Lucía. Imagen: Web.
El histórico puente de Santa Lucía atraviesa sus últimos días como parte del paisaje urbano salteño. La estructura, que durante años conectó distintos sectores de la ciudad sobre el río Arenales, quedó prácticamente reducida a escombros luego del avance de los trabajos de demolición.
Las tareas comenzaron con el retiro de los elementos metálicos que formaban parte del puente, entre ellos postes de luminarias, barandas y barrotes. Una vez liberada la estructura, los equipos avanzaron con la demolición total de la calzada y de los sectores construidos en hierro y hormigón.
La imagen actual del lugar muestra un escenario completamente diferente al que vecinos y conductores estaban acostumbrados a ver durante décadas: donde antes se levantaba el viejo paso vehicular, ahora quedan restos de la estructura que será reemplazada por una nueva infraestructura.
Según el cronograma establecido, los trabajos de demolición tendrán una duración aproximada de 45 días desde su inicio. Durante ese período, las autoridades solicitaron a los vecinos evitar la circulación por la zona y utilizar caminos alternativos.
Cambios en la circulación por la zona
El avance de la demolición obliga a modificar los recorridos habituales para quienes cruzan el río Arenales.
Desde el área encargada de las obras indicaron que los conductores deberán utilizar los otros dos puentes habilitados que permiten la conexión de sur a norte y viceversa.
La recomendación busca evitar inconvenientes y garantizar la seguridad tanto de los trabajadores afectados a la obra como de las personas que transitan diariamente por el sector.
Un puente que forma parte de la historia urbana
La demolición del viejo puente de Santa Lucía representa un cambio importante en la fisonomía de la ciudad. Durante años, la estructura fue un punto habitual de circulación para miles de salteños y una referencia dentro de la zona del río Arenales.
El reemplazo del histórico cruce responde a la necesidad de avanzar hacia una infraestructura con mejores condiciones de seguridad y capacidad de tránsito.
Mientras las máquinas continúan removiendo los últimos restos del puente, vecinos observan cómo desaparece una construcción que durante generaciones formó parte de la rutina cotidiana de la ciudad.
La postal cambió definitivamente: el viejo puente de Santa Lucía ya no es aquel cruce de hierro y hormigón que acompañó durante años el movimiento de Salta, sino un recuerdo que comienza a quedar en la memoria colectiva.







