05/11/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Axel Kicillof. Imagen: Aglaplata.
Axel Kicillof y los distintos sectores del peronismo alcanzaron un acuerdo para que Máximo encabece el Congreso partidario el próximo 21 de noviembre en La Plata. La negociación permitió descomprimir momentáneamente las tensiones, aunque continúan los cruces entre el kirchnerismo, el axelismo y el massismo.
En medio de una fuerte disputa interna, el peronismo bonaerense consiguió un acuerdo para que Máximo Kirchner presida el Congreso del Partido Justicialista (PJ) de la provincia de Buenos Aires. La reunión se realizará el próximo 21 de noviembre en La Plata, luego de una negociación encabezada por el gobernador Axel Kicillof.
El entendimiento llegó después de varios días de cuestionamientos cruzados y diferencias entre los sectores que integran el espacio. La designación de Máximo había quedado en duda semanas atrás, cuando desde el entorno del gobernador dejaron trascender que buscaban impulsar a una figura más cercana al axelismo.
La situación obligó a una intervención directa de Kicillof, quien se comunicó con el diputado para garantizarle que se respetarían los acuerdos alcanzados en abril, cuando el peronismo provincial lo eligió como titular del PJ bonaerense.
La presidencia del Congreso partidario tiene un peso estratégico porque desde ese ámbito se define la política de alianzas con otras fuerzas para conformar futuros frentes electorales.
Una negociación para contener la interna
Las tensiones llegaron a tal punto que, antes de la reunión del Consejo del PJ bonaerense, Kicillof y Máximo Kirchner mantuvieron un encuentro reservado el martes por la noche en La Plata para destrabar las diferencias.
El Congreso partidario del 21 de noviembre tendrá una modalidad híbrida: contará con una mesa presencial y la posibilidad de participar mediante teleconferencia.
La decisión se conoció después de una jornada marcada por los temores del sector del gobernador ante la posibilidad de que La Cámpora incorporara al documento partidario un pronunciamiento a favor de una eventual candidatura presidencial de Cristina Fernández de Kirchner.
Finalmente, no hubo una declaración de respaldo a una candidatura, aunque sí se incluyó un reclamo por los derechos políticos de la expresidenta.
El documento difundido después del encuentro sostuvo: “Cristina Kirchner permanece injustamente detenida hace más de 500 días. Reclamar por su inocencia, su libertad y el pleno ejercicio de sus derechos civiles y políticos es una tarea que asume el peronismo de la provincia en su conjunto”.
Kicillof, La Cámpora y Massa: las diferencias siguen abiertas
Aunque el acuerdo permitió ordenar la conducción partidaria, las disputas políticas continúan en otros ámbitos del peronismo bonaerense.
En los últimos días se profundizaron los cruces entre dirigentes de La Cámpora y el entorno de Kicillof. También hubo fuertes cuestionamientos del intendente de Ensenada, Mario Secco, contra Sergio Massa, por su posición frente a la ley que establece límites a las reelecciones de los intendentes.
De esta manera, el PJ bonaerense aparece como uno de los pocos espacios donde los distintos sectores todavía consiguen alcanzar acuerdos, mientras las diferencias políticas siguen abiertas.
El peronismo busca construir una propuesta para 2027
En paralelo a las negociaciones partidarias, la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, planteó la necesidad de conformar una mesa de discusión para debatir un proyecto de país.
La propuesta contempla convocar a representantes de la industria, el campo y los trabajadores para construir una agenda común que permita respaldar al próximo presidente.
“Que el próximo Presidente llegue con ese respaldo”, sostuvo Fernández al explicar la iniciativa.
El planteo coincide con las discusiones que atraviesan al peronismo sobre un eventual programa de emergencia económica, con medidas orientadas a recomponer los ingresos durante los primeros cien días de un futuro gobierno.
Por ahora, el acuerdo para que Máximo Kirchner presida el Congreso del PJ bonaerense representa una tregua dentro de un espacio atravesado por disputas de conducción, diferencias estratégicas y la discusión sobre quién encabezará el proyecto político de cara a 2027.







