ESCÁNDALO: «Estalla interna libertaria”

29/11/2025.- Salta al Instante.- Por Jesús Castillo.- Foto portada: La tensión entre Villarruel y Bullrich marca el inicio del nuevo Senado.  Bullrich ya juró y saluda a sus referentes, Karina Milei, Diego Santilli y Manuel Adonir. La vice Villarruel solo observa. Imagen: Prensa.
El inicio del nuevo período legislativo en el Senado quedó atravesado por un fuerte tironeo interno dentro del oficialismo. En medio de la jura de los nuevos senadores, Patricia Bullrich buscó dejar en claro que ahora es ella quien pretende ordenar la Cámara, mientras que la Casa Rosada mostró su respaldo explícito con la presencia de Karina Milei y Manuel Adorni. En paralelo, el futuro de Lorena Villaverde volvió a quedar en suspenso y la jura de una senadora peronista por los 30.000 desaparecidos incomodó visiblemente a Victoria Villarruel.

Con el recambio legislativo, el oficialismo pretende capitalizar la victoria del 26 de octubre para recuperar influencia en un Senado que durante el último año se transformó en un terreno hostil. La debilidad numérica, la falta de experiencia de sus senadores y el enfrentamiento constante entre Villarruel y la Casa Rosada derivaron en una serie de derrotas parlamentarias que dejaron al gobierno a la defensiva. La jura de 23 de los 24 senadores electos —con Villaverde excluida por su impugnación vinculada al narcotráfico— mostró que la nueva etapa no comienza en calma. Bullrich y Karina Milei marcaron presencia desde el primer segundo y enviaron un mensaje directo a la vicepresidenta: el cerco político que enfrentaba afuera ahora lo tiene adentro del Senado.

En apenas 45 minutos de ceremonia se acumularon choques, reproches y tensiones. Bullrich, molesta por la cantidad de invitados de algunos senadores, intentó tomar la palabra. Villarruel se lo negó de manera tajante, alegando un acuerdo entre todos los bloques y levantó la sesión sin permitirle hablar. La presencia inesperada de Karina Milei profundizó el conflicto con otra disputa: la pelea por los palcos, que el Senado demoró en entregar a los funcionarios que responden a la Casa Rosada. Villaverde, mientras tanto, llegó al recinto y se retiró a los pocos minutos para evitar una escena más grave. Su caso volverá a comisión y su futuro sigue siendo incierto.

Un Senado que promete guerra externa… e interna

La sesión, acordada para ser breve y sin discursos políticos, casi logra su objetivo gracias a un pacto entre bloques para aplazar la jura de Villaverde. La estrategia del oficialismo es esperar al reacomodamiento de comisiones después del 10 de diciembre para intentar reflotar su pliego en un terreno más favorable. Hasta entonces, su situación quedará congelada. Si no se resuelve antes del debate del Presupuesto 2026, el gobierno evalúa pedirle la renuncia para que asuma su reemplazante, Enzo Fullone.

La propia Villaverde volvió a quejarse en X, asegurando que no existe una facultad del Senado que le permita bloquear su jura mientras la justicia no la haya condenado. El oficialismo confía en que un nuevo escenario político podría cambiar su suerte, pero el tiempo juega en contra.

Primer choque frontal: Bullrich vs. Villarruel

Apenas finalizadas las juras, Bullrich caminó hacia el estrado para hablar. Villarruel la frenó con un argumento institucional, pero la ministra saliente avanzó igual y reclamó por los “excesos” de invitados y por las trabas para ubicar a Karina Milei y otros funcionarios de la Rosada. El cruce, que no salió en la transmisión oficial, explotó en redes sociales y mostró la fragilidad de la convivencia que se viene.

Desde el gobierno ven en Bullrich a la figura capaz de recomponer el Senado y cortar con la seguidilla de derrotas. Karina Milei, que aplaudió con entusiasmo cada momento de la jura de la ministra, fue parte clave de la demostración de fuerza.

La batalla por los palcos: Villarruel contra Karina Milei

La disputa por los lugares en los palcos reveló un conflicto más profundo. Karina Milei decidió asistir a último momento y transmitió su intención a través de Bullrich, lo que irritó a Villarruel, que esperaba un pedido formal de Presidencia. El correo oficial llegó recién a las 21, cuando todo estaba definido. Con el palco presidencial ya reservado para gobernadores, Karina, Santilli, Lule Menem y Adorni quedaron varios minutos sin ubicación hasta que la familia de un senador cedió su espacio. Para Villarruel, fue un modo de reafirmar poder dentro de su propia Cámara.

La jura que incomodó a Villarruel

El momento más tenso se produjo cuando la senadora fueguina Cristina López juró “por los 30.000 desaparecidos”, enfatizando “tres, cero, cero, cero, 30 mil”, lo que generó una evidente incomodidad en Villarruel, quien leyó la fórmula frente a una ovación en parte del recinto.

La agenda que viene

El gobierno apunta a tratar en extraordinarias la Reforma Laboral y los cambios en la Ley de Glaciares, mientras prepara el texto final para presentarlo el 9 de diciembre. El Presupuesto 2026 será el plato fuerte, aunque el oficialismo quiere llegar sin nuevas turbulencias. Bullrich, por su parte, ya anunció que pondrá la lupa sobre la AFA, acusándola de múltiples irregularidades, en un movimiento que mezcla política dura y una dosis de show.