06/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Campos inundados ante la ausencia total del Estado Nacional.
Mientras el agua avanza y miles de hectáreas productivas siguen anegadas, el Gobierno nacional decidió bajarse de una de las obras hídricas más importantes del país. Con Javier Milei fuera de escena y la obra pública congelada, la Provincia de Buenos Aires salió a tapar el abandono: Axel Kicillof confirmó que seguirá con las obras de la cuenca del río Salado pese a la parálisis total de la Nación.
El contraste es brutal. El Plan Maestro del Río Salado, una megaobra clave para evitar inundaciones en el corazón productivo bonaerense, quedó a medio camino cuando asumió Milei. Desde entonces, Nación frenó trabajos, cortó financiamiento y dejó al interior librado a su suerte. Resultado: campos inundados, caminos destruidos y productores pagando el costo de un Estado nacional que decidió desaparecer.
Ante ese vacío, la Provincia anunció el inicio del proceso licitatorio para finalizar el Tramo V del plan, con financiamiento del Banco Europeo de Inversión (BEI) y fondos provinciales. La inversión ronda los 138 millones de dólares y permitirá recuperar unas 400 mil hectáreas productivas, hoy inutilizadas por el agua.
“Es una obra estructural y estratégica”, afirmó el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, quien fue directo al punto: mientras Nación paraliza, la Provincia avanza. El mensaje político es claro: si el Gobierno nacional abandona, Buenos Aires no.
La escena es incómoda para Milei, sobre todo porque gran parte del sector rural que hoy sufre las inundaciones fue uno de sus principales apoyos electorales. Sin embargo, la motosierra también pasó por el Salado: Nación frenó el Tramo IV del plan, a pesar de que existe un fondo específico —el Fondo de Infraestructura Hídrica— que se sigue recaudando con cada carga de combustible.
Sí, el dinero está. Lo que no está es la decisión política de usarlo.
Mientras tanto, la Provincia convoca a intendentes, productores y cooperativas, y avanza con una obra que impacta en más de 1,5 millones de bonaerenses. Participaron incluso jefes comunales opositores y entidades agropecuarias, en una postal que deja en evidencia quién gestiona y quién se borra.
Katopodis fue todavía más contundente: “Milei lleva a la Argentina por un camino equivocado cuando deja al país sin infraestructura”. Y los números lo respaldan. Desde diciembre de 2023, el Fondo Hídrico recibió más de 270 mil millones de pesos que, por ley, deberían destinarse a prevenir inundaciones. Pero las obras están frenadas.
El resultado está a la vista: agua donde debería haber producción, abandono donde debería haber Estado y una Provincia que vuelve a hacerse cargo de lo que Nación decidió no hacer.
En el interior bonaerense, el río crece. Y la ausencia del Gobierno nacional también.







