22/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Estalla el PRO y la AGN, queda en el centro del escándalo, Santilli avala lo que Ritondo judicializa. Santilli y Ritondo. Imagen: Web.
La interna del PRO explotó sin disimulo y dejó al descubierto una fractura que ya no se puede maquillar. Diego Santilli salió a respaldar las designaciones en la Auditoría General de la Nación (AGN) impulsadas por La Libertad Avanza, mientras Cristian Ritondo fue a la Justicia para voltearlas por considerarlas ilegales e inconstitucionales.
El choque es frontal, público y político. De un lado, Santilli —ministro del Interior y cada vez más alineado con el gobierno de Javier Milei— defendiendo un acuerdo parlamentario que dejó afuera al PRO. Del otro, Ritondo —jefe del bloque amarillo— denunciando una maniobra “entre gallos y medianoche” que, según sostiene, viola el reglamento y la Constitución.
Dos PRO, dos discursos
Santilli intentó bajar el tono del conflicto, aunque sin ocultar su posicionamiento. “Es una potestad del Congreso”, dijo sobre las designaciones en la AGN, y minimizó la pelea interna con una frase de manual: “Tenemos que seguir trabajando juntos, es lo que la sociedad nos pidió”. Sin embargo, su respaldo explícito a una jugada que excluyó al PRO encendió todas las alarmas en su propio espacio.
Ritondo, en cambio, decidió ir a fondo. Presentó un recurso de amparo contra la Cámara de Diputados para que se declare la nulidad de la resolución que designó a Rita Mónica Almada, Juan Ignacio Forlón y Cinthia Pamela Calletti como nuevos auditores generales.
La madrugada que detonó todo
El núcleo del escándalo está en cómo se aprobaron esos nombramientos. Según la presentación judicial, la designación fue introducida a las 2:55 de la madrugada, fuera del temario de las sesiones extraordinarias, sin dictamen de comisión, sin pedido formal de apartamiento del reglamento y sin debate previo.
La moción fue impulsada por Gabriel Bornoroni, jefe del bloque de La Libertad Avanza, y contó con el respaldo de Unión por la Patria. El PRO y otros bloques opositores se retiraron del recinto para no convalidar lo que calificaron como una maniobra irregular.
Para Ritondo, no hay dudas: el Congreso no puede incorporar temas por iniciativa propia en extraordinarias, y mucho menos hacerlo para definir la conducción de un organismo clave de control del Estado.
Un organismo de control bajo sospecha
La AGN no es un cargo más. Es el órgano encargado de auditar al Poder Ejecutivo y su integración, por ley, debe reflejar el equilibrio entre oficialismo y oposición. Ese principio —sostiene el amparo— fue vulnerado por un acuerdo político exprés entre el oficialismo libertario y el kirchnerismo, que dejó al PRO sin representación.
El reclamo también invoca antecedentes judiciales: en 2015, la Justicia ya había frenado designaciones en la AGN por irregularidades similares, lo que refuerza la posibilidad de que esta jugada termine judicializada durante meses.
Santilli, cada vez más lejos del PRO
El episodio profundiza un dato político clave: Santilli sigue afiliado al PRO, pero juega claramente en otro equipo. Asumió en el gabinete de Milei “a título personal”, encabezó listas con La Libertad Avanza y ahora avala decisiones que perjudican directamente a su propio partido.
En el PRO ya no disimulan el malestar. La relación con Mauricio Macri está fría, el acuerdo con Milei cruje y la designación en la AGN aparece como otro capítulo del vaciamiento político del macrismo dentro del esquema libertario.
Un conflicto que recién empieza
Mientras el Gobierno busca aprobar el Presupuesto 2026 y sostener la frágil gobernabilidad parlamentaria, el caso AGN suma ruido, judicialización y pases de factura internos. Lo que se presentó como un simple trámite administrativo terminó revelando una ruptura política de fondo.
La pregunta ya no es si el PRO está dividido.
La pregunta es cuánto más está dispuesto a ceder para seguir siendo socio de un gobierno que lo corre de los lugares clave.







