ESTALLAN LOS DESPIDOS EN JUJUY

12/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Tras varias semanas sin respuestas del intendente y del gobernador Carlos Sadir, los empleados cesanteados profundizan el plan de lucha. (Foto: Jujuy al Momento).
El ajuste baja a tierra y golpea de lleno a los trabajadores municipales. En la localidad jujeña de Uquía, empleados estatales denuncian despidos arbitrarios, suspensiones sin causa y salarios impagos, y responsabilizan tanto al nuevo intendente Josué Aquino como al gobernador Carlos Sadir, que hasta ahora eligió el silencio.

A pocos días de iniciado 2026, y tras la salida de la excomisionada Graciela Flores, envuelta en denuncias de corrupción, el flamante jefe comunal tomó decisiones que encendieron el conflicto. Al menos 13 trabajadores municipales fueron cesanteados sin explicación, según denuncian los propios afectados, que ya se movilizaron en la capital jujeña y acudieron a la Secretaría de Trabajo sin obtener respuestas concretas.

Lejos de descomprimir, la falta de diálogo agravó el escenario. Tras semanas sin respuestas del Ejecutivo municipal ni del Gobierno provincial, los despedidos profundizan el plan de lucha y advierten que no van a retroceder.

“Nos llamaron a conciliación obligatoria, pero seguimos en la incertidumbre. Somos el sustento de nuestras familias”, relató uno de los trabajadores en diálogo con Jujuy al Momento. El testimonio expone el drama detrás de las planillas: no son cargos políticos, son empleados municipales.

Según detallan, el proceso fue caótico y arbitrario: algunos fueron suspendidos, otros directamente despedidos y varios no cobraron el sueldo. “No nos dieron ningún motivo. Queremos volver a trabajar”, insistieron.

El conflicto se inscribe en un contexto provincial cada vez más tenso. Mientras Sadir crea un Ministerio de Minería y celebra el crecimiento del sector extractivo, se multiplican los despidos tanto en el Estado como en empresas privadas. La contradicción no pasa desapercibida en una provincia atravesada por la crisis económica y el ajuste impulsado por el presidente Javier Milei, con aval del gobierno jujeño.

La postal es elocuente: trabajadores en la calle, funcionarios creando ministerios y promesas que no llegan al plato. En Uquía, la bronca crece y el conflicto amenaza con escalar si no hay respuestas inmediatas.

El mensaje de los municipales es claro: no piden privilegios, piden trabajo. Y advierten que, si el poder sigue mirando para otro lado, la protesta recién empieza.