27/12/2025.- Salta al Instante.- Imagen: Web.
Mientras el Gobierno festeja números de laboratorio y vende “estabilidad”, en la economía real se acumulan las señales de una crisis que ya no se puede tapar. Entre enero y noviembre de este año se rechazaron casi 800.000 cheques por falta de fondos, una bomba silenciosa que recorre comercios, pymes e industrias y deja a miles de empresas sin oxígeno.
El dato es brutal. Solo en noviembre rebotaron más de 100.000 cheques, un salto del 190% interanual. Un año atrás habían sido poco más de 34.000. Hoy son el triple. No es un accidente: es la radiografía de una cadena de pagos rota, con empresarios que no llegan, proveedores que no cobran y bancos que cierran la canilla.
La economía real se ahoga mientras el Gobierno mira para otro lado
El Banco Central confirmó que en once meses 798.119 cheques fueron rechazados por falta de fondos. En el mismo período de 2024 habían sido 344.548. El aumento fue del 131%. La tendencia ya es irreversible y golpea de lleno a las pequeñas y medianas empresas, las primeras en caer cuando el crédito desaparece y el consumo se derrumba.
Mientras tanto, la administración Milei hace equilibrio político para aprobar el Presupuesto y ganar tiempo hasta febrero, cuando planea avanzar con una reforma laboral regresiva. La crisis productiva, la falta de crédito y el ahogo financiero no figuran en la agenda oficial.
Crédito caro, ventas en caída y cheques que vuelven
Los propios datos oficiales lo confirman. Según el Indec, más del 30% de los industriales dice que acceder al crédito es difícil y el 22% admite una situación financiera directamente mala. No hay financiamiento, no hay espalda y no hay margen. El resultado es una economía que empieza a operar con cheques sin respaldo.
En noviembre, el total de cheques rechazados —por cualquier motivo— llegó a 152.737, un aumento del 78% interanual. Pero el corazón del problema está en los cheques sin fondos: 100.603 rechazos en un solo mes. El promedio histórico era de 36.000. El salto es demoledor.
No solo más cheques: montos impagables
La crisis no es solo de cantidad, sino de volumen. El monto nominal de los cheques rechazados se disparó 373,8% interanual. Aun descontando inflación, el aumento real fue del 260%. Cada cheque que rebota es más grande, más pesado y más difícil de cubrir.
Es decir: no solo hay más empresas que no pueden pagar, sino que deben montos cada vez más altos. El estrés financiero se acelera y la salida parece cada vez más lejos.
Familias endeudadas y jóvenes en rojo
El derrumbe también llega a los hogares. El uso de tarjetas de crédito en cuotas cayó 34,6% interanual, una señal clara de saturación. Las familias ya no tienen margen para seguir financiando alimentos y gastos básicos con plástico.
La mora crediticia subió al 7,8% en los préstamos a hogares, el nivel más alto en al menos cinco años. Entre los jóvenes de 18 a 21 años, la morosidad trepa al 41%. Un dato devastador: estudiar, ayudar en casa o simplemente llegar a fin de mes se volvió una trampa de deuda.
En términos históricos, la irregularidad actual supera los picos de la pandemia, el final del macrismo y la crisis financiera global. Solo la catástrofe de 2001 muestra números peores.
El ajuste ya llegó, aunque lo nieguen
Los cheques que rebotan no mienten. Son la prueba concreta de una economía que se quedó sin combustible. Mientras el discurso oficial insiste con la “libertad” y la “confianza”, en la calle la realidad es otra: empresas que no pagan, familias ahogadas y una cadena de pagos que cruje.
El ajuste ya está en marcha. No lo anuncian en conferencias de prensa, pero se siente en cada cheque rechazado.







