29/05/2026.- Salta al Instante.-Foto portada:
La guerra interna dentro de La Libertad Avanza ya dejó de ser un rumor de pasillo para convertirse en un incendio político a cielo abierto. Esta vez, la diputada ultralibertaria Lilia Lemoine salió con los tapones de punta y apuntó directamente contra un funcionario del propio gobierno de Javier Milei, al que acusó de conspirar desde adentro contra figuras del oficialismo.
Aunque evitó nombrarlo de manera explícita en algunos tramos de su descargo, todas las miradas apuntaron al subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, a quien vinculó con operaciones políticas, ataques digitales y maniobras internas para desgastar al mileísmo.
La explosión ocurrió en redes sociales, donde Lemoine reaccionó furiosa tras quedar envuelta en otra polémica pública relacionada con la causa judicial por presunto maltrato al activista Ian Moche, de apenas 12 años.
En medio de su defensa, la diputada dejó caer una bomba política: insinuó que detrás de las campañas contra dirigentes libertarios existe un entramado interno vinculado al empresario Franco Bindi, pareja de la diputada Marcela Pagano y exsocio de Álvarez en el canal ExtraTv.
“¿Será que algún ex socio de Bindi en ExtraTv, hoy devenido en libertario, les paga el sueldo?”, disparó Lemoine en un mensaje que detonó otra guerra dentro del oficialismo.
Y redobló la apuesta:
“Mientras más tiempo pasa más sospecho”.
La frase dejó expuesta una interna feroz, llena de operaciones cruzadas, desconfianzas y acusaciones entre sectores libertarios que hasta hace pocos meses se mostraban unidos detrás de Milei.
El dato más delicado es que no sería la primera vez que Alejandro Álvarez queda bajo sospecha dentro del propio espacio. Meses atrás, el propio Javier Milei había compartido publicaciones en redes sociales donde se insinuaba que el subsecretario formaba parte de una presunta maniobra de desestabilización interna junto a Franco Bindi y sectores cercanos a Marcela Pagano.
Es decir: el fuego viene desde hace rato y ahora volvió a explotar con más fuerza.
La pelea deja al descubierto el nivel de fragmentación que atraviesa La Libertad Avanza, donde conviven sectores enfrentados, dirigentes que se acusan mutuamente de operar y funcionarios que sospechan unos de otros mientras el gobierno intenta sostenerse en medio de la crisis económica y política.
Pero el escándalo no termina ahí.
Lemoine también quedó en el centro de otra controversia luego de reconocer públicamente que intentó sumar a su abogado, Hernán Seivane, a su equipo en la Cámara de Diputados. Según explicó, el letrado ya trabajaba como asesor parlamentario cobrando cerca de 800 mil pesos mensuales.
La revelación abrió nuevas críticas sobre designaciones políticas y manejo de contratos dentro del oficialismo, un tema especialmente sensible para un espacio que llegó al poder prometiendo terminar con “la casta”.
En paralelo, la diputada volvió a protagonizar un tenso cruce mediático con el periodista Mauro Szeta por la denuncia judicial vinculada a Ian Moche. Durante esa discusión televisiva, Lemoine rechazó la acusación, calificó la causa como “ridícula” y aseguró que existe una red de “operadores políticos judiciales” actuando en su contra.
Mientras tanto, la interna libertaria sigue escalando sin freno. Lo que empezó como diferencias aisladas ahora se transformó en una pelea salvaje por poder, influencia y supervivencia dentro del universo mileísta.
Entre acusaciones de traición, operaciones y conspiraciones internas, el oficialismo empieza a mostrar una imagen cada vez más caótica y desordenada.
Y en la Casa Rosada ya hay quienes temen que el verdadero enemigo del gobierno no esté afuera, sino adentro.








