02/02/2026.- Salta al Instante. Foto portada: Insólito giro desde el boleto oficial que expone fallas de gestión. Antonio José Mauad, designado por Milei y que habría renunciado en agosto 2025. Imagen: Web.
Tras renunciar hace cinco meses en medio de críticas técnicas, el Gobierno vuelve a poner a Antonio José Mauad al mando del organismo clave para alertas climáticas y pronósticos, en una jugada que profundiza la tensión entre política y ciencia.
El Poder Ejecutivo volvió a poner en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) a Antonio José Mauad, el mismo militar retirado y excombatiente de Malvinas que había dejado su cargo en agosto de 2025 tras duras críticas de meteorólogos y asociaciones profesionales por su falta de formación específica en clima y ciencia atmosférica. La designación se concretó mediante el Decreto 77/2026, publicado en el Boletín Oficial, y ahora Mauad vuelve a liderar el organismo con rango de subsecretario y carácter “ad honorem” por cuatro años.
La medida reavivó la polémica porque se trata de la misma persona que renunció meses atrás en medio de cuestionamientos directos a su idoneidad técnica, una situación que para muchos revela fallas de fondo en la conducción del organismo encargado de las alertas meteorológicas en todo el país.
Mauad, veterano de la Guerra de Malvinas, había asumido en 2024 al frente del SMN, pero su gestión fue cuestionada por el Centro Argentino de Meteorólogos (CAM), que advirtió que no cumplía con los requisitos técnicos exigidos por el Decreto 1432/2007 —norma que establece que la dirección del organismo debe estar a cargo de un civil con formación universitaria en ciencias de la atmósfera— y que se requería un perfil científico para la complexidad de la tarea.
Tras su renuncia, el organismo quedó sin director titular por aproximadamente cinco meses, un vacío de conducción que siguió generando inquietud entre los profesionales del clima y sectores que dependen de informes precisos y alertas tempranas, como defensa civil, agricultura y navegación aérea.
Durante ese interregno, el Ministerio de Defensa había anunciado la llegada del investigador y oceanógrafo Pedro Di Nezio, incluso con su regreso al país para asumir el cargo, pero esa designación nunca se formalizó por decreto y Di Nezio terminó sin asumir oficialmente.
El regreso de Mauad en estas condiciones —con rango de subsecretario y sin salario, pero con un lugar estratégico en la estructura del organismo— no sólo reaviva la polémica sobre los criterios de idoneidad para liderar una institución científica clave, sino que además deja al descubierto una gestión política que parece más atenta a acomodar perfiles afines que a garantizar liderazgo técnico acreditado para un organismo de relevancia nacional.
Los cuestionamientos no son menores: entidades como el CAM sostienen que la dirección del SMN no puede quedar atada a nombramientos políticamente cómodos, sino que debe responder a estándares científicos internacionales para asegurar alertas confiables y una respuesta eficaz ante fenómenos climáticos extremos.
Más allá de la figura personal de Mauad, la designación revela una tensión profunda entre lógica política y exigencias técnicas en un organismo cuya función va más allá de pronosticar lluvias y temperaturas: produce información esencial para la protección de vidas, economías y comunidades en situaciones de riesgo climático.







