FATE BAJA LA PERSIANA: 920 obreros a la calle

18/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Planta de FATE. Imagen: Web.
En un golpe demoledor para el sector industrial argentino, la histórica fábrica de neumáticos Fate S.A.I.C.I. anunció el cierre definitivo de su planta en Virreyes, partido de San Fernando (Provincia de Buenos Aires), dejando a 920 trabajadores sin empleo de forma inmediata y marcando el descenso de uno de los símbolos más antiguos de la producción nacional.

La decisión del directorio de Fate —empresa de capitales argentinos controlada por la familia Madanes Quintanilla, vinculada también a Aluar— no fue un proceso preventivo ni un concurso de acreedores: es una liquidación total del negocio, con clausura completa de todas sus operaciones productivas tras más de 80 años de historia en el país.

El comunicado oficial, escueto y sin nombres propios en su explicación, atribuye la medida a “cambios en las condiciones de mercado”, pero no es un dato aislado: Fate arrastra una crisis que se profundizó en los últimos años por la apertura masiva de importaciones de cubiertas, principalmente desde China y otros mercados asiáticos, que saturaron el mercado local con neumáticos más baratos, destruyendo la competitividad de la producción nacional.

Fuentes cercanas a la empresa admitieron a la prensa que la compañía “pierde dinero desde hace décadas”, pero que la invasión de productos importados terminó por quebrar lo que quedó en pie. A diferencia de cierres anteriores, esta vez los trabajadores se enteraron del fin de la actividad industrial recién al llegar a la fábrica, donde descubrieron un cartel oficial informado del cese total de operaciones.

Los despidos de 920 operarios no son solo un número: representan familias enteras sumidas en la incertidumbre, en un país donde la industria ya viene sufriendo múltiples recortes de empleo. El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de la Argentina (SUTNA) denunció que la empresa no respondió a reclamos salariales ni ofreció alternativas reales y que utilizó presiones laborales para reducir dotaciones antes del cierre definitivo.

El impacto va más allá de la planta de San Fernando. Fate era una de las tres únicas fabricantes de neumáticos radiales con producción en Argentina —junto a Bridgestone y Pirelli— y su salida debilita aún más el entramado industrial nacional, aumentando la dependencia de importaciones y reduciendo las fuentes de empleo calificado en el sector.

Este derrumbe ocurre en un contexto económico donde las políticas de apertura comercial impulsadas desde el Gobierno —incluidas menores barreras arancelarias y mayores cupos de importación— han sido señaladas como factores que golpean a la industria local, mientras otras fábricas históricas ya vienen ajustando plantillas o cerrando líneas productivas.

El legado de Fate, fundada en 1940 y pionera en la producción de cubiertas radiales para el mercado automotriz local y la exportación, queda ahora como una historia de declive de la industria argentina, con 920 trabajadores en la calle, un predio fabril sin actividad y la pregunta urgente sobre qué modelo productivo queda para el país.