02/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Nélida Bisio y Gabriela Mantecón Fumadó, exresponsables de Anmat e Iname. Imagen: Web.
La Justicia procesó a Nélida Bisio y Gabriela Mantecón Fumadó, exresponsables de Anmat e Iname, por su presunta responsabilidad en el caso del fentanilo contaminado que provocó al menos 90 muertes. El ministro de Salud, Mario Lugones, quedó por ahora fuera de la imputación penal, aunque el expediente señala que estaba al tanto de la situación.
La causa por el fentanilo contaminado que provocó al menos 90 muertes sumó una resolución clave. El juez Ernesto Kreplak procesó a dos exfuncionarias que estaban al frente de los principales organismos encargados del control de medicamentos: Nélida Agustina Bisio, extitular de Anmat, y Gabriela Mantecón Fumadó, exdirectora del Instituto Nacional de Medicamentos (Iname).
Ambas fueron procesadas sin prisión preventiva y quedaron señaladas como partícipes necesarias penalmente responsables del delito de adulteración de sustancias medicinales. La investigación también atribuye al fentanilo contaminado lesiones gravísimas a al menos dos personas, lesiones graves a otras 41 y lesiones leves a por lo menos una.
El juez dispuso además embargos de $500.000 millones para cada una, inhibición general de bienes y la prohibición de salir del país. Las dos continuarán en libertad mientras avanza la investigación.
Más de 90 muertes bajo investigación
El expediente busca determinar cómo pudo circular el material contaminado producido por HLB Pharma y Laboratorios Ramallo y qué responsabilidades tuvieron los organismos estatales encargados de controlar la producción y comercialización de medicamentos.
Según la resolución judicial, Kreplak consideró que Bisio tuvo participación en el apartamiento de criterios técnicos y procedimientos administrativos vinculados con el control de los laboratorios.
En el caso de Mantecón Fumadó, el juez cuestionó su actuación frente a las deficiencias detectadas en la planta de producción. La exfuncionaria había señalado que recibió instrucciones de actuar con «cautela» frente a los problemas encontrados.
Para la Justicia, sin embargo, las decisiones adoptadas se alejaron de lo que podía considerarse un procedimiento riguroso.
¿Qué pasó con Mario Lugones?
Uno de los puntos centrales de la resolución fue el análisis del papel del ministro de Salud, Mario Lugones.
Aunque la investigación estableció que el funcionario estaba al tanto de lo que ocurría, el juez concluyó que por el momento no existen elementos suficientes para atribuirle responsabilidad penal por las muertes y lesiones provocadas por el fentanilo contaminado.
La resolución sostiene que Lugones habría conocido la situación a través de Bisio, quien funcionaba como vínculo entre las decisiones políticas del Ministerio de Salud y los organismos de control.
El expediente describe a Bisio como una especie de «polea de transmisión» de las decisiones adoptadas desde el Ministerio hacia Anmat y, en sentido inverso, como fuente de información para las autoridades políticas.
Una reunión clave y las órdenes bajo investigación
Uno de los episodios analizados ocurrió el 14 de enero de 2025, durante una reunión en Anmat con representantes de los laboratorios involucrados.
Al declarar ante la Justicia, Bisio aseguró que había consultado al ministro sobre cómo actuar ante la llegada de los representantes de las empresas. Según su testimonio, Lugones le habría respondido: «Sí, cerrá, cerrá».
La investigación también incorporó declaraciones de Mantecón Fumadó, quien sostuvo que desde el Ministerio de Salud recibía instrucciones para avanzar, aunque con cautela, sobre los laboratorios.
La exdirectora del Iname también aseguró que había reclamado más inspectores porque contaba con apenas ocho personas para controlar más de 600 laboratorios. Según su declaración, ante ese planteo recibió como respuesta que, si se encontraba en esa situación, debía renunciar.
La Justicia mantiene a Lugones fuera de la imputación
Pese a los elementos incorporados al expediente sobre el conocimiento que habría tenido Lugones, Kreplak entendió que no alcanza para responsabilizarlo penalmente, al menos por ahora.
Según el análisis judicial, la evidencia disponible indica que las intervenciones del ministro tendían a impedir el funcionamiento de los laboratorios cuestionados, y no a favorecer su continuidad.
Por ese motivo, los procesamientos recayeron sobre las dos exfuncionarias responsables de los organismos de control.
La causa, sin embargo, continúa abierta y la Justicia seguirá analizando las responsabilidades detrás de un caso que ya dejó más de 90 muertos y decenas de personas afectadas por el fentanilo contaminado.







