19/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Interna al rojo vivo, la Rosada estalla contra los Menem por el fracaso del ajuste y Milei evalúa vetar su propio Presupuesto. Martín Menem a la izquierda y de espalda, a su derecha y se perfil Eduardo «Lule» Menem. Imagen: LPO/Juanca Casas.
El Gobierno quedó en shock tras el golpe político que le propinó Diputados. La caída del capítulo más sensible del Presupuesto —el que recortaba fondos a universidades y discapacidad— desató una feroz interna en la Casa Rosada, donde ya no disimulan la bronca y apuntan directo contra Martín y “Lule” Menem. El veredicto interno es lapidario: “Este Presupuesto no nos sirve”.
En Balcarce 50 sienten que el Congreso les torció el brazo y que el texto aprobado empuja al Presidente a gobernar con déficit, el peor de los pecados para el credo libertario. Por eso, empezó a circular con fuerza una opción extrema: Javier Milei podría vetar su propio Presupuesto si el Senado lo aprueba sin cambios. Una jugada inédita, pero cada vez menos impensada.
La cacería de culpables ya tiene nombres y apellidos. En el corazón del poder acusan a los Menem de haber perdido el control de los gobernadores aliados, a los que intentaron seducir con ATN, cargos en la AGN y hasta promesas de derogar la Ley de Glaciares. Nada funcionó. A la hora de votar, los acuerdos volaron por el aire.
Los diputados que responden a Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo se alinearon con el peronismo y Provincias Unidas para voltear el capítulo del ajuste. Gustavo Sáenz jugó a dos puntas y dejó al oficialismo pagando. Desde Neuquén, Rolando Figueroa mandó a votar en contra, mientras varios radicales “amigables” directamente se borraron o votaron negativo.
En la Rosada aseguran que la estrategia legislativa fue un desastre. No solo se cayó el ajuste, sino que Menem avanzó con la votación de los auditores de la AGN para “premiar” a gobernadores que ya habían traicionado el acuerdo. El resultado: relaciones detonadas con el PRO, la UCR y Provincias Unidas, y un oficialismo cada vez más aislado.
El enojo es doble porque el desenlace estaba cantado. Varios gobernadores y radicales habían avisado que no iban a avalar el recorte a universidades y discapacidad. Aun así, el Gobierno apostó a una maniobra forzada, atando esos fondos a partidas sensibles como el Garrahan y las cajas previsionales. El tiro salió por la culata.
En la interna también aparece otro señalado: Luis “Toto” Caputo, apuntado como el arquitecto del Capítulo XI. En el oficialismo reconocen, en voz baja, que nadie se animó a frenar al ministro de Economía, hoy el funcionario más poderoso del gabinete y el único que se mueve sin pedir permiso a Karina Milei.
El balance es demoledor: ajuste frustrado, aliados furiosos, gobernadores desobedientes y un Presidente que analiza vetar su propia ley. El experimento libertario chocó de frente con el Congreso y dejó al desnudo una verdad incómoda: sin política, el ajuste no pasa.
Con información de La Política Online.







