¡FRANCELLA LA VE!: «No hay trabajo, el panorama es desolador»

03/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Guillermo Francella. Imagen: Captura de video. 

Mientras el oficialismo celebra triunfos legislativos e intenta mostrar que Argentina “va hacia adelante”, un crítico inesperado se plantó en la vereda de enfrente con una frase que al gobierno le arde: Guillermo Francella, el actor que supo respaldar a Javier Milei, salió a marcar la peor grieta —la del empleo y la producción cultural— y dejó al descubierto un diagnóstico devastador sobre el país y la gestión libertaria.

En una entrevista con Puro Show Noche que ya circula en todos los ámbitos mediáticos, Francella no se contuvo y definió la realidad del sector audiovisual nacional con una frase que se clavó como un puñal político: “No hay trabajo, no hay ficción, el panorama es desolador”. Para un protagonista que lleva décadas en la escena argentina, esas palabras no son lamentos de artista, sino una radiografía brutal del momento laboral y productivo que atraviesa el país.

El actor fue más lejos: rechazó de plano la idea de que la “grieta” sea el tema central en su medio y planteó que lo que realmente golpea a los realizadores, técnicos, actores y profesionales del cine y la televisión es la absoluta falta de proyectos y oportunidades laborales, producto de una industria que se está desarmando sin control. “Acá más que la grieta hay una realidad: no hay trabajo, no hay ficción”, dijo Francella, y su voz retumba no sólo entre colegas sino también en trabajadores que ven desaparecer sus fuentes de ingreso.

En el foco de su crítica apuntó también a la desaparición de la televisión abierta —antes un motor laboral fundamental— que hoy, dijo, “simplemente ya no existe” como cantera de producción. El actor, que protagonizó obras taquilleras y fue figura emblemática en unitarios y tiras diarias durante décadas, evocó una época donde el oficio artístico generaba empleo genuino y oportunidades para cientos de trabajadores.

Francella no se limitó a describir el panorama, sino que también se plantó políticamente al rechazar sin medias tintas la quita de autonomía financiera del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), decisión impulsada por el propio Gobierno dentro de la reforma laboral. “Yo no estoy de acuerdo”, sentenció, marcando distancia con una política que, a su juicio, desarticula aún más el ecosistema cultural.

El cruce entre Francella y la gestión de Milei no es nuevo ni casual. Durante la entrevista, el actor dejó claro que su postura no busca alinearse con ninguna vereda política, sino reflejar una realidad social y económica que golpea a miles de trabajadores del sector audiovisual y del entretenimiento. La preocupación radica en que, si no hay producción, no hay empleo; y si no hay empleo, cientos de familias quedarán sin ingresos estables, mientras el Gobierno presume mejoras estructurales que no se sienten en la calle.

Este duro diagnóstico se suma a múltiples señales de crisis económica más amplias: la caída del empleo registrado, la pérdida de empresas y la baja de la actividad industrial que analistas y consultores vienen señalando desde distintos frentes. Incluso voces académicas y económicas alertan que la falta de generación de trabajo formal y el debilitamiento de sectores productivos son el corazón del problema que ni las reformas ni los discursos oficiales han logrado revertir.

En ese contexto, la declaración de Francella no es una simple queja de artista: es la voz de un sector productivo —el audiovisual— que pone bajo la lupa las consecuencias concretas de las políticas aplicadas desde la Casa Rosada. Frente a las celebraciones por reformas y cifras macro, su frase corta de raíz: en la Argentina del libertarismo, mientras algunos ganan espacios y respaldos, muchos pierden trabajo, proyectos y futuro.