Fuga de dólares: entraron US$82.200 millones, salieron US$60.400 millones

11/08/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Web.
Un informe de economistas bonaerenses advierte que la Argentina recibió US$82.200 millones entre diciembre de 2023 y junio de 2026, pero las reservas brutas del BCRA aumentaron apenas US$21.800 millones. La diferencia alcanza los US$60.400 millones, mientras la deuda pública creció en más de US$108.000 millones.

La Argentina recibió una enorme cantidad de dólares durante los primeros dos años y medio del gobierno de Javier Milei, pero una parte significativa no terminó acumulada en las reservas del Banco Central. Un informe elaborado por economistas bonaerenses calculó que ingresaron US$82.200 millones entre diciembre de 2023 y junio de 2026, mientras las reservas internacionales brutas aumentaron solo US$21.800 millones.

La diferencia llega a US$60.400 millones. Según los autores del trabajo, esa brecha refleja el fuerte drenaje de divisas registrado durante el período y expone una de las principales dificultades del programa económico: la Argentina genera dólares, pero tiene problemas para retenerlos.

El estudio fue elaborado en el marco de un convenio entre la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y el Senado bonaerense, bajo la coordinación del economista Roberto Feletti.

De dónde salieron los dólares

El cálculo toma en cuenta tres grandes fuentes de divisas. El superávit comercial aportó aproximadamente US$44.200 millones, el blanqueo de capitales sumó otros US$23.000 millones y el nuevo préstamo del FMI incorporó US$15.000 millones.

En conjunto, esos recursos alcanzaron los US$82.200 millones. Sin embargo, el incremento de las reservas brutas del BCRA fue considerablemente menor.

En términos simples, por cada dólar que terminó aumentando las reservas del Banco Central, casi tres dólares no se incorporaron a ese stock.

El dato resulta especialmente relevante porque el Gobierno necesita fortalecer las reservas para reducir la vulnerabilidad externa y sostener su estrategia cambiaria.

La Argentina sigue generando dólares

El problema no está solamente en la capacidad de generar divisas. Los datos oficiales muestran que el país mantiene un importante superávit comercial.

Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones alcanzaron US$49.454 millones, mientras que las importaciones sumaron US$35.531 millones. El resultado fue un saldo positivo de US$13.923 millones.

Solo en junio, las exportaciones llegaron a US$9.055 millones y las importaciones a US$6.861 millones, dejando un superávit de US$2.194 millones.

La discusión pasa entonces por qué ocurre con esos dólares después de ingresar al circuito económico. Una parte puede utilizarse para pagar importaciones, cancelar obligaciones, comprar activos externos o permanecer fuera del sistema oficial.

Más de US$34.000 millones en activos externos

Uno de los datos destacados por el informe es la formación de activos en el exterior, que alcanzó los US$34.600 millones durante el período analizado.

Los economistas aclaran que esta cifra no es equivalente al drenaje de US$60.400 millones calculado en el informe. La formación de activos externos registra las compras de activos fuera del país por parte de residentes, mientras que el drenaje surge de comparar la oferta total de divisas identificada con el incremento de las reservas.

Para los autores, de todos modos, el volumen de salida ayuda a explicar por qué el aumento de las reservas quedó tan por debajo de los dólares generados.

El FMI y la deuda, bajo la lupa

El informe también cuestiona la necesidad de recurrir a financiamiento externo mientras una parte importante de las divisas no termina fortaleciendo las reservas.

Los economistas sostienen que el aporte extraordinario de US$15.000 millones del FMI habría sido menos necesario si una mayor cantidad de dólares hubiera quedado acumulada en el Banco Central.

A esto se suma otro dato: entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, la deuda pública bruta aumentó en US$108.600 millones, según el trabajo.

La comparación no implica que exista una relación contable directa entre los dólares ingresados y el aumento de la deuda. Son variables con metodologías y componentes diferentes, aunque los autores cuestionan que ambos fenómenos hayan ocurrido simultáneamente.

El carry trade vuelve al centro de la escena

El informe también pone el foco sobre el esquema de valorización financiera en pesos, conocido como carry trade.

La estrategia consiste, en términos generales, en invertir en instrumentos en pesos cuando las tasas ofrecen un rendimiento atractivo frente a una eventual depreciación del dólar. Si el tipo de cambio permanece relativamente estable, esas inversiones pueden generar ganancias medidas en moneda estadounidense.

Los economistas sostienen que este mecanismo puede favorecer la salida de divisas y dificultar una acumulación más fuerte de reservas.

Además, remarcan que una parte importante del financiamiento del Tesoro se canalizó mediante instrumentos denominados en pesos y con distintos plazos de vencimiento.

Reservas: el punto débil del modelo

El Banco Central informaba reservas internacionales brutas por US$48.273 millones al 6 de julio. Sin embargo, ese número representa el stock bruto y no equivale necesariamente a reservas netas disponibles para intervenir en el mercado cambiario o afrontar obligaciones.

A comienzos de julio, además, la autoridad monetaria refinanció US$6.000 millones correspondientes a operaciones REPO con bancos internacionales, extendiendo su vencimiento hasta septiembre de 2028.

La operación permitió mejorar el perfil de vencimientos y la liquidez en moneda extranjera, aunque se trata de financiamiento y no de dólares generados por el superávit comercial que pasan a integrar genuinamente las reservas.

El informe plantea así una contradicción central para el Gobierno: la economía genera dólares, pero el Banco Central no logra acumularlos al mismo ritmo.

Para los economistas, el resultado deja al país expuesto a nuevos episodios de presión cambiaria y aumenta la dependencia de financiamiento externo. La discusión sobre las reservas vuelve a quedar, de esta manera, en el centro de la política económica de Milei.