03/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: José Gaufín. Imagen: Web.
El diputado provincial José Gauffin cuestionó con dureza al Gobierno nacional por la actual crisis energética que afecta al norte del país y responsabilizó directamente a la falta de inversión en infraestructura clave, en especial en las obras vinculadas a la reversión del Gasoducto Norte.
En declaraciones radiales, el legislador sostuvo que la situación que atraviesan las industrias salteñas y otras provincias del NOA es consecuencia directa de decisiones políticas que dejaron inconclusas obras estratégicas.
Críticas por la falta de inversión en infraestructura
Gauffin aseguró que el principal problema radica en la ausencia de inversión en el sistema de transporte de gas.
“Jamás van a reconocer que no invirtieron los 750 millones de dólares que había que invertir el año pasado para terminar la reversión del gasoducto. Si esa obra estuviera finalizada, hoy el norte no tendría restricciones para la actividad industrial”, afirmó.
Según el diputado, la falta de finalización de estas obras obligó incluso a recurrir a importaciones de gas a costos mucho más elevados, lo que impacta tanto en la industria como en los usuarios residenciales.
“No miran al interior profundo”
El legislador también cuestionó lo que considera una visión centralista de la gestión nacional.
“Los funcionarios no miran al interior profundo”, sostuvo, al remarcar que las decisiones energéticas estarían enfocadas principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, dejando en segundo plano a las provincias del norte.
En ese sentido, advirtió que los sectores más afectados son las industrias que dependen del gas natural y también aquellas familias que deben recurrir al uso de garrafas, con costos que —según señaló— pueden llegar a ser muy elevados en la economía cotidiana.
Impacto en hogares e industrias
Gauffin puso el foco en la dimensión social del problema energético, señalando que no solo se trata de producción industrial, sino también del acceso básico a la energía en los hogares.
“Yo pienso en la gente que usa garrafas y gasta entre 30 y 40 mil pesos por una de 10 kilos, que además dura muy poco”, señaló.
Las declaraciones se enmarcan en un contexto de tensión por las restricciones de gas en el norte argentino, donde distintas industrias ya han denunciado recortes en el suministro y dificultades para sostener la producción durante el invierno.






