GREMIOS AL LÍMITE: Presión, amenazas de paro y furia contra la CGT por la reforma laboral de Milei

26/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Marcha de trabajadores contra las políticas del gobierno de Milei. Imagen: Web.
La reforma laboral de Javier Milei encendió la mecha del conflicto sindical y dejó al movimiento obrero al borde de una fractura interna. Mientras los gremios más combativos reclaman paros generales, movilizaciones masivas y cortes de calles, la conducción de la CGT apuesta a dilatar, negociar y confiar en el Congreso y los gobernadores. Para muchos, una estrategia que ya huele a capitulación.

“No hay más margen para medias tintas. Sin diálogo, la única respuesta posible es la huelga”, disparó Daniel Yofra, secretario general de Aceiteros. El dirigente exigió un plan de lucha escalonado y una contrarreforma que amplíe derechos laborales, no que los pulverice. “Sin salarios dignos no hay consumo ni economía que arranque”, advirtió.

La bronca también se siente en el sindicato del Neumático. Su secretario general, Alejandro Crespo, sostuvo que la ofensiva del Gobierno es tan brutal que logró unir a sectores históricamente enfrentados del sindicalismo. “Hay consenso en que esto se enfrenta en la calle. Incluso con quienes no coincidimos, hoy hay que dar una pelea fuerte”, afirmó.

La receta que circula entre los gremios incluye paros parciales que deriven en medidas por tiempo indeterminado, con protestas sostenidas en redes y presencia permanente en las calles. La consigna es clara: subir el costo político de una reforma que consideran regresiva y peligrosa.

En la CGT, en cambio, reina otra lógica. La cúpula sindical celebra haber ganado tiempo y confía en frenar o suavizar la reforma mediante acuerdos legislativos y el respaldo de gobernadores. Hasta ahora, su balance se reduce a una movilización deslucida a Plaza de Mayo, reuniones con legisladores y promesas de futuras acciones judiciales.

“Ahora viene la estrategia sindical, legislativa y judicial”, deslizó un dirigente cegetista, mientras crece el malestar en las bases por la falta de decisiones concretas. Incluso el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, recordó que la reforma podría ser declarada inconstitucional por cualquier juez, un dato que la central obrera usa como carta de espera.

Pero el antecedente no tranquiliza a nadie. Milei ya intentó avanzar por decreto con una reforma que recortaba el derecho a huelga y de reunión, y chocó contra la Justicia. El único punto que logró imponer fue el Fondo de Cese Laboral, que terminó siendo un fracaso: los empresarios rechazaron pagar un 8% extra por trabajador.

La tensión escala. “Hay que pudrírsela a los gobernadores en sus territorios”, lanzó sin rodeos Rodolfo Aguiar, de ATE. El dirigente calificó la reforma como “inhumana y esclavista” y comparó a la Argentina con países que avanzan en sentido contrario. “Mientras acá quieren jornadas de 12 horas y pagos en especies, México sube el salario mínimo y España recupera derechos laborales y crece”, remarcó.

La UOM fue el primer gremio grande en marcar la cancha. Su secretario general, Abel Furlán, confirmó un paro y una movilización para el día en que el Congreso empiece a debatir la reforma, previsto para el 10 de febrero. “Llegó el momento de confrontar muy fuerte esta ofensiva para despojar derechos y someter a los trabajadores”, advirtió.

El escenario es de choque frontal. En la calle, los gremios ya se preparan para la pelea. En la CGT, el reloj corre y la paciencia se agota. La reforma laboral de Milei amenaza con abrir no solo un conflicto social de gran escala, sino también una crisis profunda en el corazón del sindicalismo argentino.