17/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada:
La interna libertaria ya no se disimula: se grita, se insulta y escala hasta la Justicia. Lo que empezó como un cruce en redes terminó exponiendo una fractura abierta entre las terminales del Gobierno de Javier Milei. De un lado, el ala alineada con Karina Milei; del otro, el sector que responde a Santiago Caputo. En el medio, dirigentes, streamers y funcionarios que se disparan sin filtro.
El último capítulo tuvo como protagonistas a la diputada Lilia Lemoine y al conductor del streaming Carajo, Daniel Parisini, conocido como el Gordo Dan. El intercambio fue directo, áspero y sin matices. Lemoine lo acusó de jugar para otros sectores internos: “Bancaste a Villarruel y a Pagano, Dan. En la vida real, vos dejabas caer al gobierno. Perdón. Me cansé”.
La respuesta no tardó. “No solo banqué a Villarruel y a Pagano, banqué a toda La Libertad Avanza cuando había que bancar, y dejé de bancar cuando pasó lo que pasó. Vos no tenés la potestad de echar a nadie ni de hacer que nadie deje de seguir a Milei. No tenés jurisdicción acá para hacer eso. Esto no es el Congreso. No pasarás”, retrucó Parisini.
La escalada siguió. Lemoine redobló la apuesta: “Dan… vos tampoco. Y entendiste lo que quise decir… no creo que seas tan boludo como Mengolini? O si? Capaz que compartir espacio con Rebord te nubló las ideas”. La respuesta del streamer fue en el mismo tono: “Lilia, para tratar de boludo a alguien mínimamente te pido no tener tan solo 2 puntos más de IQ que fijap. Te mando un abrazo”.
El cruce no es anecdótico. Expone una disputa más profunda que atraviesa a La Libertad Avanza. Lemoine señaló directamente el respaldo de Parisini a la vicepresidenta Victoria Villarruel y a la diputada Marcela Pagano, hoy fuera del espacio, en un conflicto que refleja las tensiones internas por el control político y comunicacional del oficialismo.
Pero la interna no se limita a las redes. También se trasladó a los tribunales. La Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Nº35, a cargo de Celsa Ramírez, imputó y citó a indagatoria a once personas por presuntas amenazas e instigación a cometer delitos contra el diputado nacional Sebastián Pareja, principal armador del espacio en la provincia de Buenos Aires.
La causa se originó tras una denuncia presentada por Pareja en septiembre del año pasado, cuando un grupo de usuarios de la red social X difundió su número de teléfono celular sin consentimiento. La exposición derivó en una ola de llamados intimidantes y mensajes violentos. Los delitos investigados incluyen amenazas, instigación a cometer delitos e incitación a la violencia colectiva contra un funcionario público.
La jueza Paula Núñez Gelvez ya rechazó los primeros pedidos de recusación, pero la investigación avanza y promete sumar tensión a un escenario que ya está al límite.
La Libertad Avanza enfrenta así una doble presión: gestionar el Gobierno mientras sus propias filas se desgarran en disputas de poder. Lo que se exhibe no es una discusión estratégica, sino una guerra abierta donde los límites se corren y las diferencias se dirimen a los gritos, en redes y en tribunales. Una interna sin contención que empieza a dejar más que heridas políticas: deja al descubierto la fragilidad de un espacio que se pensó monolítico y hoy se muestra en estado de ebullición.








