GUERRA TOTAL EN EL GOBIERNO: Caputo, Menem y Adorni desataron una interna que hace temblar a Milei

19/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada:
La interna libertaria estalló sin control y expuso una feroz guerra de poder dentro del corazón del gobierno de Javier Milei. Acusaciones cruzadas, operaciones en redes sociales, filtraciones, insultos, amenazas políticas y una pelea feroz por la Justicia y la caja del poder dejaron al descubierto un escenario explosivo que ya sacude a todas las facciones de La Libertad Avanza.

La crisis se desató alrededor del enfrentamiento entre Santiago Caputo y Martín Menem, pero rápidamente terminó salpicando a Karina Milei, Manuel Adorni, Ariel Lijo, Patricia Bullrich y hasta a sectores ligados a la Corte Suprema. En la Casa Rosada ya hablan directamente de un “bochorno insostenible” mientras el llamado “triángulo de hierro” aparece completamente fracturado.

La batalla se trasladó brutalmente a las redes sociales, donde comenzaron a circular mensajes explosivos atribuidos a sectores enfrentados del oficialismo. Las publicaciones incluían agravios directos contra Javier Milei y su hermana Karina, acusaciones personales, burlas humillantes y filtraciones de información sensible del Gobierno.

En el centro del escándalo quedó la cuenta @PeriodistaRufus, señalada por el entorno de Santiago Caputo como una usina de operaciones políticas vinculada al espacio de Martín Menem y a sectores cercanos al presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti. La cuenta terminó cerrada después de que militantes digitales libertarios comenzaran a viralizar capturas de mensajes y supuestas pruebas sobre quiénes estarían detrás de la operación.

La tensión escaló todavía más cuando comenzaron a aparecer versiones que relacionan la pelea con una feroz disputa judicial y de poder alrededor de la Corte Suprema, la SIDE y el control político del Gobierno. Caputo, alineado históricamente con Ricardo Lorenzetti y promotor de la candidatura de Ariel Lijo para la Corte, quedó enfrentado con el sector más cercano a Karina Milei y Martín Menem, vinculados políticamente a Rosatti.

La fractura terminó dejando al descubierto una interna feroz por cargos estratégicos, negocios, control político y supervivencia dentro del oficialismo. La pelea ya no se limita a diferencias personales: ahora amenaza directamente el equilibrio interno del Gobierno.

En medio del caos, Javier Milei eligió el silencio absoluto. El Presidente evitó intervenir públicamente mientras la guerra escalaba minuto a minuto en redes y en los despachos oficiales. La única reacción concreta fue suspender la reunión de la mesa política libertaria, donde suelen coincidir Karina Milei, Menem, Caputo y otros funcionarios clave.

La situación se volvió todavía más delicada por el impacto que la pelea tiene sobre Manuel Adorni, golpeado desde hace semanas por denuncias sobre propiedades, viajes y movimientos millonarios bajo investigación judicial. Mientras la interna explotaba, en el oficialismo reconocían que el nuevo escándalo terminó desviando el foco mediático que estaba concentrado sobre el jefe de Gabinete.

Sin embargo, la guerra interna también gira alrededor de su futuro. Ariel Lijo, el juez que quedó en el centro de la pelea judicial del oficialismo, es quien tiene bajo análisis la causa que involucra a Adorni. Cerca del poder libertario ya comenzaron a preguntarse qué pasará si el magistrado avanza contra el funcionario y si Milei estaría dispuesto a sostener políticamente a un jefe de Gabinete procesado.

En ese escenario empezaron a circular nombres para una eventual sucesión. Uno de los rumores más explosivos señala que sectores cercanos a los Menem buscarían quedarse con la Jefatura de Gabinete si Adorni cae políticamente. Santiago Caputo rechaza completamente esa posibilidad y la pelea interna se volvió todavía más agresiva.

La crisis también expuso nuevas fracturas con Patricia Bullrich, que decidió tomar distancia de Karina Milei y lanzó críticas indirectas contra Adorni, reclamando explicaciones públicas sobre sus bienes y movimientos económicos.

Mientras tanto, desde distintos sectores libertarios reconocen que el enfrentamiento llegó a un nivel nunca visto dentro del Gobierno y que el oficialismo atraviesa uno de sus momentos más delicados desde la llegada de Milei a la Casa Rosada.

Lo que comenzó como una guerra digital terminó transformándose en una disputa salvaje por poder, dinero, Justicia, inteligencia y control político dentro del propio corazón libertario.