18/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Los hermanos Milei en caravana, el día que Espert huyó en moto. Imagen: Web.
La interna feroz que atraviesa al gobierno de Javier Milei volvió a explotar con toda fuerza y dejó otra vez a Sebastián Pareja convertido en blanco de la guerra despiadada entre Karina Milei y Santiago Caputo. Lo que durante algunas semanas pareció una tregua obligada por el escándalo que golpeó a Manuel Adorni terminó saltando por los aires en medio de operaciones cruzadas, disputas de poder, ataques digitales y acusaciones internas que exponen un oficialismo fracturado por la pelea permanente entre sus propios sectores.
La tensión volvió a dispararse apenas bajó la espuma del caso Adorni, investigado judicialmente por supuesto enriquecimiento ilícito. En ese momento, el gobierno libertario había montado un operativo de contención total para proteger al vocero presidencial y evitar que el impacto político siguiera creciendo. Pero mientras públicamente intentaban mostrar unidad, puertas adentro continuaba una batalla salvaje entre el karinismo y el armado político-digital que responde a Santiago Caputo.
En el centro del conflicto reapareció Sebastián Pareja, uno de los dirigentes más cercanos a Karina Milei y pieza clave del armado libertario en la provincia de Buenos Aires. Su reciente oficialización como presidente de la Comisión Bicameral de Inteligencia detonó una nueva ofensiva del universo militante alineado con “Las Fuerzas del Cielo”, el núcleo duro digital que responde al asesor presidencial.
La reacción fue inmediata. Desde las cuentas libertarias vinculadas al caputismo comenzaron a bombardear a Pareja acusándolo de oportunista, de construir poder propio y de representar exactamente aquello que Javier Milei prometía combatir cuando irrumpió en la política con su discurso anticasta. El pasado peronista del dirigente volvió a transformarse en un arma de guerra dentro de la interna libertaria.
La pelea expuso otra vez el nivel de descomposición interna dentro del oficialismo. Militantes históricos del mileísmo, muchos de ellos surgidos del ecosistema digital que acompañó al Presidente desde sus años televisivos, sienten que fueron desplazados por operadores políticos tradicionales y dirigentes reciclados que terminaron ocupando lugares estratégicos en el poder libertario.
La figura de Pareja concentra buena parte de ese resentimiento. Dentro del universo libertario orgánico lo señalan como símbolo de la vieja política infiltrada en el corazón del oficialismo. Para ese sector, el armado bonaerense de La Libertad Avanza funciona bajo una lógica verticalista donde se desplaza dirigentes, se manipulan afiliaciones y se concentra poder alrededor del círculo karinista.
La tensión escaló todavía más luego de que el concejal bonaerense Maximiliano Corio presentara una denuncia judicial en La Plata contra las autoridades partidarias de La Libertad Avanza en territorio bonaerense. El escrito habla de “graves irregularidades” y denuncia manipulación de afiliaciones, ausencia de elecciones internas reales, designación vertical de autoridades, persecución interna y concentración extrema de poder.
El documento judicial golpeó directamente sobre la estructura construida por Pareja y dejó expuesto el nivel de conflicto interno que atraviesa al espacio libertario en la provincia más importante del país. Dentro del mileísmo aseguran que varios referentes locales fueron desplazados por no alinearse con el esquema de conducción que responde a Karina Milei.
Mientras tanto, la guerra entre Karina y Santiago Caputo continúa atravesando cada rincón del Gobierno. Durante las semanas previas al estallido del caso Adorni, la hermana presidencial avanzaba silenciosamente sobre áreas estratégicas controladas por el asesor estrella. Los principales objetivos eran la SIDE y el Ministerio de Salud.
En el caso de los servicios de inteligencia, el karinismo llegó incluso a mover nombres para desplazar al actual jefe de la SIDE, Cristian Aguada. Sin embargo, la avanzada terminó frenándose cuando desde la CIA hicieron saber que el funcionario ligado al caputismo cuenta con respaldo directo de la inteligencia estadounidense, algo que desactivó momentáneamente la operación interna.
En paralelo, el Ministerio de Salud también quedó atrapado en la disputa. Mario Lugones, titular de la cartera sanitaria y padre de uno de los socios políticos de Santiago Caputo, atravesó semanas críticas por la paralización de pagos dentro del PAMI y otras áreas sensibles. Dentro del Gobierno crecían sospechas sobre maniobras cruzadas entre Economía y el karinismo para condicionar políticamente al ministro.
La batalla digital también se transformó en uno de los escenarios más violentos de la interna libertaria. Santiago Caputo volvió recientemente a utilizar redes sociales para atacar a Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados y uno de los hombres más cercanos a Karina Milei. En el oficialismo admiten que abrir Twitter se convirtió prácticamente en entrar a un campo minado donde funcionarios, militantes y operadores se disparan entre sí de manera permanente.
En medio de ese caos, crece además el malestar de la militancia libertaria de primera hora, que siente que Javier Milei quedó rodeado por dirigentes tradicionales y estructuras políticas que terminaron absorbiendo el proyecto original. La designación de Sharif Menem al frente de la juventud libertaria profundizó todavía más el enojo de los sectores orgánicos, que denuncian haber sido marginados por el propio espacio que ayudaron a construir.
Las tensiones ya no logran ocultarse y dentro del universo libertario algunos militantes empiezan a expresar públicamente su decepción con el rumbo del oficialismo y con el cerco político que rodea al Presidente. Aunque nadie se anima todavía a hablar de ruptura definitiva entre Milei y sus bases digitales, el clima interno se volvió explosivo y la pelea por el control del poder libertario parece lejos de terminar.






