11/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El Gobernador y el Embajador de Arabia Saudita avanzaron en una agenda bilateral de intercambios. Imagen: Prensa Gobierno de la Provincia de Salta.
En el encuentro, Sáenz desplegó una visión de Salta como producto exportable hacia el mundo, subrayando la seguridad jurídica, la estabilidad institucional y la abundancia de recursos naturales de la provincia como ejes que la convierten en un destino atractivo para capitales extranjeros. El mandatario insistió en que sectores claves como minería —principalmente litio y cobre—, agroindustria y energías renovables son áreas con potencial real para atraer inversiones saudíes y generar vínculos comerciales duraderos.
La minería de minerales críticos fue señalada como uno de los ejes centrales de la agenda bilateral, un sector que Salta presenta ante potenciales inversores como pieza estratégica para la transición energética global, donde el litio y el cobre se han transformado en commodities de enorme demanda internacional. Las conversaciones apuntaron a explorar mecanismos de inversión conjunta y cooperación tecnológica en este rubro, un guiño claro a los intereses económicos del Reino Saudita en diversificar sus relaciones fuera del petróleo.
Además de la minería, la agenda incluyó discusiones sobre la exportación de alimentos salteños al mercado saudí y la cooperación en tecnologías para energías renovables, sectores que reflejan un intento por diversificar los puntos de contacto entre Salta y Arabia Saudita más allá de los recursos minerales y posicionar a la provincia como un actor clave dentro de un esquema mayor de comercio internacional de productos y servicios.
La reunión también abordó aspectos culturales y sociales, con un especial énfasis en la diplomacia pública y la convivencia multicultural dentro de Salta, donde conviven diversas comunidades de fe y tradiciones. Sáenz puso en valor esa coexistencia como un activo intangible que puede fortalecer los vínculos con interlocutores saudíes al reforzar la percepción de Salta como una provincia abierta al diálogo interreligioso y al intercambio cultural como pilares de cooperación pacífica y entendimiento internacional.
Este acercamiento ocurre en un contexto en el que gobernadores y gobiernos provinciales buscan cada vez más ampliar sus horizontes de financiación y comercio afuera de las fronteras nacionales, atrayendo inversiones que prometen no sólo dinamizar sectores económicos claves sino también crear empleo y desarrollo local. No es la primera vez que Salta explora estas alternativas de inserción global: encuentros similares se han dado con diplomáticos de Emiratos Árabes Unidos en años recientes, donde también se puso en juego el potencial minero y energético de la provincia como punto de interés estratégico para el mundo árabe.
La agenda bilateral con Arabia Saudita, por lo tanto, trasciende un simple acto protocolar: es la carta de presentación de un modelo de gestión que pretende vincular a Salta con mercados globales, atraer inversiones extranjeras y consolidar espacios de cooperación económica, tecnológica y cultural que —en los hechos— puedan traducirse en desarrollo productivo y empleo para la provincia.
Mientras tanto, la diplomacia de los recursos naturales y las oportunidades productivas sigue siendo uno de los ejes donde Salta intenta poner su marca en el mapa internacional, con el gobernador como principal vocero de una provincia que aspira a jugar un rol protagónico en sectores estratégicos más allá de sus fronteras regionales y nacionales.







