GUSTAVO SÁENZ: “El poncho no aparece”

22/11/2025.- Salta al Instante.- Por Nico Ortiz.- Foto portada: Sáenz durante una protesta en Casa Rosada a principios de octubre. Imagen: Gentileza. 
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, volvió a poner en evidencia el creciente malestar de las provincias con el gobierno de Javier Milei. Durante una visita a Buenos Aires, donde recibió un reconocimiento en la Cámara de Diputados, el mandatario salteño ironizó sobre las promesas incumplidas de la Nación y volvió a reclamar que se respeten los acuerdos firmados en junio: “El poncho no aparece”, lanzó, en referencia a los compromisos de obras que siguen paralizados.

Sáenz afirmó que mantiene el diálogo abierto con el ministro del Interior, Diego Santilli, a quien elogió por su predisposición, aunque admitió que el entendimiento con la Casa Rosada está muy lejos: “Seguimos conversando, pero no logramos ponernos de acuerdo en muchas cosas”, señaló. El problema central, dijo, es que la Nación aún no ejecuta ninguna de las obras pactadas meses atrás, pese a que —según él— no afectan el equilibrio fiscal.

La tensión no es nueva. La semana pasada, Sáenz había estado en Casa Rosada reunido con Santilli y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para pedir certezas sobre fondos que su provincia no sabe si recibirá. Ante la falta de respuestas, Salta debió aprobar su Presupuesto 2026 sin garantías de que la Nación cumplirá los giros que dejó de enviar desde que asumió La Libertad Avanza.

Los convenios que ahora exige se enfocaban en obras estratégicas para el desarrollo provincial: rutas claves, infraestructura para turismo, minería y conectividad. Entre ellas, la reparación de tramos de la Ruta Nacional 51, la continuidad de los dos tramos críticos de la Ruta 40 en los Valles Calchaquíes, y trabajos sobre las rutas 50, 16, 34 y 68. Todas permanecen detenidas.

“Son obras que definirán el futuro del norte argentino. Si no se hacen ahora, las terminarán inaugurando mis tataranietos”, ironizó. Aun así, dijo seguir “eligiendo creer”.

Mientras tanto, la provincia debió absorber gastos que la Nación dejó de cubrir: el fondo de incentivo docente, medicamentos oncológicos y parte de la obra pública paralizada. Un ejemplo fue la inauguración de viviendas en Cafayate, donde Sáenz remarcó que la provincia finalizó con fondos propios proyectos que la Nación abandonó.

Aunque mantiene un perfil dialoguista y asegura estar dispuesto a acompañar las “reformas estructurales” del Gobierno nacional, el gobernador admitió que aún no conocen los proyectos definitivos. “Falta mucho por hablar y resolver. Todos los sectores afectados deben estar en la mesa”, insistió.

Su reclamo coincide con el malhumor creciente de varios mandatarios provinciales que, pese a haber apoyado al oficialismo en el Congreso, no ven avanzar ninguna de las obras prometidas por la Casa Rosada. Por ahora, todos siguen “esperando que el poncho aparezca”.

Con información de La Política Online, Página/12 y Salta/12. 

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