13/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: La inflación no afloja, consultoras anticipan otro 2,5% y los alimentos vuelven a prender la mecha. Imagen: Guadalupe Lombardo.
El Gobierno vende desaceleración, pero los precios siguen corriendo. Los analistas privados anticipan que el Indec informará para diciembre una inflación cerca del 2,5% mensual, y advierten que enero arranca con un piso del 2%, empujado —otra vez— por los alimentos. En criollo: la inflación no se fue, se acomodó.
La primera señal de 2026 llegó desde las góndolas. Según Analytica, en la primera semana de enero los alimentos y bebidas subieron 0,6% en el área metropolitana. Proyectado al mes, el aumento trepa al 2,7%, mientras que la inflación general rondaría el 2,4%. Nada de calma: las familias lo sienten todos los días.
El golpe más fuerte vino de los básicos.
- Carnes: +3,8%
- Frutas: +5,8%
- Verduras: +5,2%
Los lácteos y otros productos subieron menos, pero el mensaje es claro: comer vuelve a ser más caro, y el salario corre desde atrás.
Las estimaciones privadas coinciden. El REM del Banco Central marcó 2,3% para diciembre; CABA registró 2,7%; Equilibra, EcoGo, C&T y Libertad y Progreso se mueven entre 2,5% y 2,6%. Con esos números, 2025 cerró alrededor del 31% anual. Lejos de una victoria.
Hacia adelante, el panorama es menos lineal de lo que pregona el oficialismo. La Fundación Mediterránea proyecta para 2026 una inflación entre 18% y 30%, según cómo evolucione la demanda de pesos. El escenario “ordenado” depende de algo frágil: que la gente vuelva a confiar en el peso. Si eso no ocurre, la inflación vuelve a escalar y las reservas quedan flacas.
En el corto plazo, todas las miradas apuntan al dato que publicará el Indec este martes. No sólo por el número, sino por los cambios en la metodología del IPC y su impacto sobre el esquema cambiario. Traducción: la inflación medida puede cambiar, pero la de la calle no.
El problema se agrava porque los servicios —tarifas, alquileres, transporte y combustibles— vienen subiendo más rápido que los bienes. Un combo explosivo para el bolsillo, justo cuando el consumo sigue planchado.
Carlos Melconian lo resumió sin vueltas: la inflación está estancada en una meseta del 2% mensual y el Gobierno no tiene margen para un plan de estabilización serio que la lleve a un dígito anual. El programa económico, dijo, se arma día a día y apenas logró bajarla a la zona del 20% anual. Lejos del final del problema.
Conclusión:
Los alimentos vuelven a liderar las subas y el salario sigue perdiendo.
El número puede ser prolijo. La realidad, no.







