INTERNA LIBERTARIA: Villarruel aprovechó el escándalo del “deslomado” Adorni y agitó la pelea dentro del Gobierno

11/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Manuel Adorni y esposa Bettina Angeletti. Viajan con el dinero de los argentinos. Imagen: Redes Sociales.
Las tensiones dentro del gobierno de Javier Milei volvieron a quedar expuestas, esta vez a partir de un episodio que mezcla viaje oficial, familiares en la comitiva y pases de factura en redes sociales. La vicepresidenta Victoria Villarruel aprovechó el ruido que generaron las declaraciones del vocero presidencial Manuel Adorni para reavivar la interna que atraviesa a la cúpula libertaria.

El detonante fue la polémica por el viaje de la esposa de Adorni, Bettina Angeletti, a Nueva York, en el marco de la gira que el gobierno realizó para participar de la llamada Argentina Week. Ante las críticas por la presencia de familiares en la comitiva oficial, el jefe de Gabinete intentó justificar la situación con un argumento que terminó generando más ruido que alivio.

En ese contexto apareció Villarruel. La vicepresidenta compartió en sus redes sociales un mensaje cargado de ironía que apuntó directo al corazón del discurso oficial sobre el ajuste. “El ajuste lo va a pagar la política… jajajaj”, decía el posteo que replicó, en una clara señal de burla hacia la explicación del gobierno sobre el viaje y el gasto público.

La escena no fue un gesto inocente. Dentro de La Libertad Avanza la relación entre el entorno de Javier Milei y la vicepresidenta viene atravesando un clima cada vez más tirante. Las diferencias políticas, los recelos por el manejo del poder y las disputas por el protagonismo dentro del espacio se multiplican desde hace meses y cada episodio público se transforma en una nueva excusa para pasar facturas.

El escándalo del viaje de Adorni terminó funcionando como combustible para esa pelea interna. Mientras desde el gobierno intentaban bajar el tono a las críticas por la presencia de familiares en la comitiva, Villarruel eligió intervenir con un gesto que muchos leyeron como un mensaje político dirigido tanto al vocero presidencial como al núcleo duro que rodea al Presidente.

El resultado fue otra muestra de la fragilidad que atraviesa al oficialismo. Un gobierno que llegó prometiendo disciplina y verticalidad libertaria ahora exhibe fisuras cada vez más visibles: funcionarios defendiendo privilegios, dirigentes cruzándose por redes sociales y una vicepresidenta que aprovecha cada traspié para marcar distancia.

En medio de un contexto económico y social cada vez más tenso, la escena dejó una imagen difícil de ocultar: mientras el discurso oficial insiste con que “la política paga el ajuste”, en la cima del poder libertario la pelea interna también se paga… pero a cielo abierto.