JUBILADOS EN LA MIRA: Milei metió la tijera y licuó un 25% los haberes de ANSES

06/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Imagen: Web.
El ajuste no afloja y esta vez golpea de lleno a los jubilados. Desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, la política previsional se transformó en una máquina de recortes silenciosos: los haberes perdieron cerca del 25% y el bono compensatorio quedó pulverizado por la inflación. Hoy, millones de adultos mayores cobran mucho menos de lo que deberían.

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) es contundente: si no se hubiera cambiado la fórmula previsional, las jubilaciones serían hoy hasta un 27% más altas. Pero el Gobierno eligió otro camino. Con el DNU 274/2024, Milei eliminó la Ley 27.609 y ató los aumentos exclusivamente a la inflación, un mecanismo que congela cualquier posibilidad de recuperación real del ingreso.

El resultado está a la vista. En diciembre de 2025, la jubilación mínima sin bono fue de $340.886. Con la fórmula anterior, habría trepado a $434.279. La diferencia no es técnica ni abstracta: es comida, medicamentos y servicios que no se pueden pagar.

El bono, congelado y licuado

El golpe se vuelve todavía más brutal cuando se mira el bono previsional. Desde marzo de 2024, el Gobierno mantiene clavado en $70.000 un complemento que cobran cerca del 70% de los jubilados. Mientras los haberes crecieron un 154% entre marzo de 2024 y diciembre de 2025, la jubilación mínima con bono apenas subió un 101%. La pérdida es directa y deliberada.

Si ese bono se hubiera actualizado igual que el haber básico, hoy debería ser de $177.485: más del doble del monto actual. En otras palabras, el Estado les saca plata del bolsillo todos los meses a quienes menos margen tienen.

Vetos y ajuste sin anestesia

El Congreso intentó frenar la sangría. En julio de 2025 aprobó una ley que incluía una recomposición inicial del 7,2%, un bono de $110.000 actualizado por inflación y un haber mínimo ligado a la Canasta Básica. Milei la vetó sin titubeos.

La conclusión es clara: el ajuste no es un efecto colateral, es una decisión política. La indexación al IPC puede frenar nuevas pérdidas, pero consolida las ya ocurridas y condena a los jubilados a vivir con ingresos cada vez más lejos de una vida digna. En el manual libertario, los números cierran. En la vida real, los jubilados no.