29/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La canasta de consumo para una pareja de adultos mayores inquilinos aumentó 2,2% en un mes y 35,3% interanual. Los medicamentos también volvieron a subir y acumularon un incremento del 27,7% en doce meses.
Una pareja de adultos mayores que alquila una vivienda en la Ciudad de Buenos Aires necesitó $2.526.219 durante agosto para cubrir sus gastos básicos, según el relevamiento mensual de la Defensoría del Pueblo porteña. El mismo informe estableció que una pareja de jubilados con vivienda propia necesitó $1.714.568, una diferencia de más de $800.000 entre ambos tipos de hogares.
La Canasta de Consumo para Personas Adultas Mayores registró en agosto una suba mensual del 2,2% para las parejas inquilinas y del 2,4% para aquellas que tienen vivienda propia. En la comparación interanual, el aumento llegó al 35,3% para los hogares que alquilan y al 38,3% para los propietarios.
El alquiler marca una diferencia de más de $800.000
El principal factor que explica la brecha entre ambos hogares es el costo de la vivienda. Para una pareja propietaria, el componente de servicios del hogar representó $579.055 durante agosto, mientras que para una pareja inquilina ascendió a $1.390.706, incluyendo el alquiler.
Dentro de la canasta de dos adultos mayores también aparecen otros gastos esenciales. Alimentos representaron $638.994, mientras que el rubro salud demandó $187.337 y los bienes personales alcanzaron $235.895.
La Defensoría también releva distintos tipos de hogares de personas mayores. En agosto, las variaciones interanuales de las canastas analizadas se ubicaron entre 33,9% y 38,5%, de acuerdo con la situación habitacional y las características de cada hogar.
Una mujer mayor que alquila necesitó más de $1,5 millones
El impacto del alquiler también se observa en los hogares unipersonales. Una mujer de 75 años o más con vivienda propia necesitó $949.448 en agosto, mientras que si alquilaba el monto ascendió a $1.547.027.
En este último caso, el alquiler representó $597.579 del presupuesto mensual. Si además contaba con medicina prepaga, la necesidad de ingresos ascendía a $1.602.512, según el relevamiento citado en el informe.
La diferencia muestra cómo la condición habitacional modifica de manera sustancial el costo mensual necesario para sostener el consumo básico de las personas mayores.
Los medicamentos aumentaron 2% en agosto
A los gastos de vivienda, alimentación y servicios se sumó otro componente relevante para los adultos mayores: el costo de los medicamentos. La Defensoría del Pueblo informó que su Índice de Precios de Medicamentos (IPM) aumentó 2% en agosto y acumuló una variación interanual del 27,7%.
El índice analiza una selección de 99 medicamentos correspondientes a 34 principios activos y producidos por 37 laboratorios, con el objetivo de monitorear la evolución de los precios de productos de uso frecuente.
Los mayores aumentos de agosto se concentraron en los medicamentos cardiovasculares y para la presión arterial, que subieron en promedio 3,3%, mientras que los psicofármacos registraron un incremento del 2,8%. Los antiinflamatorios, por su parte, avanzaron 1,9%.
Los medicamentos para tratamientos crónicos, entre los que más aumentaron
Dentro de los medicamentos relevados se registraron incrementos superiores al promedio general. Entre ellos, el acenocumarol tuvo una suba promedio del 6,5%, mientras que algunas marcas llegaron al 10%.
El atenolol, utilizado para tratar distintas afecciones cardiovasculares, registró un aumento promedio del 6,4%, con presentaciones que alcanzaron subas de hasta 11,87%.
Entre los psicofármacos, el alprazolam aumentó en promedio 5,7%, con variaciones de entre 6,77% y 9,73% según la marca considerada.
Una canasta que sigue aumentando
Los datos publicados por la Defensoría muestran que el costo de vida de las personas mayores continúa condicionado por dos componentes centrales: la situación habitacional y el gasto en salud.
Para quienes alquilan, el costo mensual de la vivienda amplía considerablemente el ingreso necesario frente a los hogares propietarios. Al mismo tiempo, el aumento de los medicamentos agrega presión sobre los presupuestos de quienes necesitan tratamientos de manera permanente.
El organismo publica estos indicadores mensualmente para seguir la evolución del costo de vida de las personas mayores en la Ciudad de Buenos Aires y evaluar el impacto de los precios sobre sus condiciones de vida.







