15/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Axel Kicillof . Imagen: Gobernación de la Provincia de Buenos Aires
En un escenario atravesado por la tensión creciente con la Casa Rosada, el gobernador Axel Kicillof avanzó con el envío de recursos a los 135 municipios bonaerenses y activó la primera cuota del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (FEFIM), cumpliendo con lo establecido por la Ley de Endeudamiento sancionada el año pasado.
El desembolso alcanzó los 13.010 millones de pesos y se enmarca en la Ley N° 15.561, que fija el destino de los fondos provenientes de la colocación de deuda en el mercado local. Se trata de recursos no reintegrables y de libre disponibilidad en su mayor parte, vinculados a una emisión de bonos por 232 mil millones de pesos realizada por la provincia.
La normativa aprobada en diciembre estableció un mecanismo preciso: el 8 por ciento de las operaciones financieras de la provincia se canaliza hacia el FEFIM, con un esquema de al menos cinco cuotas de 50 mil millones de pesos a distribuir entre abril de 2026 y junio de 2027. Ese flujo se reparte entre todas las comunas bajo una lógica dual: el 70 por ciento de libre disponibilidad y el 30 por ciento restante condicionado a proyectos sociales, ambientales, culturales o de infraestructura.
En esta primera transferencia, el gobierno bonaerense distribuyó el tramo del 70 por ciento según el Coeficiente Único de Distribución (CUD), que contempla variables como población, extensión territorial y necesidades básicas insatisfechas. El 30 por ciento restante quedará sujeto a la presentación de proyectos por parte de los municipios.
El reparto dejó cifras contundentes: La Matanza encabezó la lista con 856,46 millones de pesos, seguida por Malvinas Argentinas con 412,78 millones y La Plata con 412,3 millones. También figuran entre los principales beneficiarios Lomas de Zamora con 396,61 millones y Merlo con 385,17 millones.
El movimiento de fondos se produce en medio de un cuadro financiero asfixiante para las comunas, donde la caída de la recaudación y la merma en las transferencias nacionales profundizan el desequilibrio. En ese contexto, intendentes de la UCR y el PRO salieron a reclamar que la totalidad de los recursos se distribuya automáticamente por el CUD y se habilite su uso para gastos corrientes, especialmente salarios y medio aguinaldo. Desde el Ejecutivo provincial respondieron que ese cambio requiere una modificación legislativa.
Desde el Ministerio de Economía bonaerense advirtieron sobre el trasfondo del escenario: señalaron el impacto del recorte de transferencias no automáticas dispuesto por el gobierno nacional y la caída de la recaudación, que afecta de manera directa a la provincia y a los municipios. Aun así, remarcaron que la administración provincial mantiene el cumplimiento de sus obligaciones y sostiene el trabajo conjunto con los gobiernos locales.
La transferencia de recursos se inscribe en una disputa política y fiscal abierta con el presidente Javier Milei, en un contexto donde los reclamos por fondos adeudados y obras paralizadas se multiplican en todo el país.
En ese marco, Kicillof se reunió con más de un centenar de intendentes, legisladores y dirigentes de la Federación Argentina de Municipios, que previamente habían protagonizado una protesta frente al Ministerio de Economía de la Nación para exigir la reactivación de obras y la transferencia de recursos.
El encuentro tuvo lugar en la sede de la entidad en la Ciudad de Buenos Aires y contó con la presencia del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela; el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco; el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis; y el presidente de la FAM e intendente de La Matanza, Fernando Espinoza.
Allí, Kicillof sostuvo que una gran cantidad de intendentes de todo el país se movilizó para reclamar por los recursos y las obras que, según expresó, corresponden a la población. También describió un escenario cada vez más complejo, con crecimiento de las necesidades sociales frente a un Estado nacional que —según afirmó— incumple leyes y reduce programas.
El gobernador habló de una situación de creciente dificultad en todo el país y vinculó ese cuadro a lo que definió como una “deserción” del Estado nacional, que —según sus palabras— genera consecuencias sociales, productivas, laborales y económicas.
Mientras tanto, en los municipios bonaerenses, la llegada de los fondos aparece como un alivio en medio de la presión fiscal, pero también como una señal política en una disputa que no se detiene y que sigue sumando capítulos entre la provincia y la Nación.







