La actividad cayó 2,9% y J.P. Morgan ve una recesión

28/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: J.P. Morgan alerta por la caída de la economía argentina. Imagen: AFP.
La actividad económica argentina se desplomó 2,9% en julio y registró su mayor caída mensual desde abril de 2020. Tras conocer el dato, J.P. Morgan redujo de 2,7% a 1,5% su proyección de crecimiento para 2026 y anticipó una posible contracción durante el tercer trimestre.

La economía argentina sufrió en julio un fuerte retroceso que llevó a J.P. Morgan a recortar drásticamente su pronóstico de crecimiento para 2026. El banco estadounidense pasó de proyectar una expansión del 2,7% al 1,5% para todo el año y advirtió sobre una posible recesión durante el tercer trimestre.

El dato que disparó la revisión fue el resultado del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). Según el INDEC, la actividad cayó 2,9% en términos desestacionalizados respecto de junio, mientras que en la comparación interanual registró una baja del 1,4%.

Se trata de una contracción particularmente significativa. J.P. Morgan señaló que esperaba un julio débil, pero que el resultado terminó siendo considerablemente peor que su estimación, que contemplaba una caída mensual cercana al 1%.

El peor registro desde la pandemia

El retroceso de julio llevó al banco a comparar el resultado con algunos de los episodios económicos más críticos de las últimas décadas. Según su análisis, la caída mensual fue la más pronunciada desde el confinamiento de abril de 2020.

La entidad agregó que, si se dejan fuera acontecimientos excepcionales como la pandemia, la crisis financiera internacional de 2008 y el período de estrés financiero de 2018-2019, no se registraba una caída mensual de semejante magnitud desde 2004, según el análisis difundido por el banco.

El resultado de julio profundizó además la pérdida de impulso que ya se había observado durante el segundo trimestre. La economía había registrado entre abril y junio una contracción desestacionalizada, mientras que el crecimiento interanual todavía permanecía en terreno positivo.

J.P. Morgan proyecta una caída durante el tercer trimestre

El banco estadounidense ahora calcula una contracción anualizada cercana al 4% durante el tercer trimestre. Si la actividad vuelve a retroceder en agosto y septiembre, Argentina podría acumular dos trimestres consecutivos de contracción en términos desestacionalizados.

La evolución de esos dos meses será, por lo tanto, determinante para establecer si la economía ingresa técnicamente en una recesión bajo ese criterio.

Mientras tanto, el nivel de actividad de julio quedó 4,5% por debajo del máximo registrado en marzo, de acuerdo con el análisis de J.P. Morgan. El crecimiento acumulado durante los primeros siete meses del año también se redujo frente al resultado registrado hasta junio.

Comercio e industria, entre los sectores más golpeados

Los datos oficiales muestran que la caída no fue homogénea entre las distintas actividades económicas. De los 15 sectores relevados por el INDEC, ocho registraron retrocesos interanuales durante julio.

Entre los sectores que más cayeron se encuentran comercio mayorista, minorista y reparaciones, mientras que la industria manufacturera también registró una fuerte contracción.

En sentido contrario, algunas actividades mostraron crecimiento. La explotación de minas y canteras avanzó interanualmente, mientras que la pesca presentó uno de los incrementos más importantes.

Un nuevo escenario para la economía de Milei

El informe de J.P. Morgan aparece después de que los datos oficiales confirmaran una fuerte pérdida de dinamismo durante el segundo trimestre y un desplome de la actividad en julio.

El dato también contrasta con el escenario de crecimiento que había llevado al banco a proyectar una expansión del 2,7% para 2026. Ahora, la nueva estimación de 1,5% refleja el impacto que tuvo el derrumbe mensual de julio sobre las perspectivas para el resto del año.

El INDEC mantiene además otros indicadores que muestran señales dispares de la economía: en julio, las ventas de supermercados a precios constantes cayeron 2,1% interanual, mientras que la actividad industrial manufacturera registró una baja del 5%.

Con agosto y septiembre todavía por delante, la evolución de la actividad será clave para determinar si el fuerte retroceso de julio fue un episodio aislado o el comienzo de una contracción más prolongada.