LA DEUDA EXTERNA MÁS GRANDE ES LA DE TOTO

30/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Luis Toto Caputo, el ministro récord, ya que en dos gobierno provocó crisis financiera y endeudó al país con el FMI, sin dejar rastro de a donde fue esa plata. Imagen; LPO/Juan Casas.
La deuda pública superó los 483.830 millones de dólares a marzo de 2026, lo que representa un incremento cercano al 30% desde diciembre de 2023, según datos del balance cambiario del Banco Central de la República Argentina. El informe señala que durante este período se registró un ingreso significativo de divisas por endeudamiento externo que no se reflejó en una acumulación de reservas ni en un fortalecimiento de la economía real.

El economista Martín Burgos, director de la consultora Lado B, indicó que el principal aspecto a considerar es el destino de los fondos. Según explicó, el financiamiento externo ingresado se habría utilizado mayormente para cubrir compromisos financieros y la salida de capitales.

De acuerdo con datos actualizados a marzo de 2026, desde diciembre de 2023 ingresaron 47.000 millones de dólares netos en concepto de deuda externa, incluyendo desembolsos de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y préstamos financieros. En ese contexto, se mencionan también operaciones como la toma de 2.000 millones de dólares del Banco Mundial, además del incremento de 15.000 millones de dólares en la deuda con el FMI.

En paralelo, se registró una salida de divisas vinculada a la formación de activos externos, que alcanzó los 36.000 millones de dólares. Este proceso se intensificó tras la flexibilización de las restricciones cambiarias en abril de 2025, reflejando una mayor dolarización de carteras.

A esto se suman los pagos de intereses de la deuda, en gran parte asociados a compromisos contraídos durante el gobierno de Mauricio Macri, y la habilitación de la remisión de utilidades al exterior. En este marco, los dólares que ingresan por endeudamiento tienden a salir del sistema en un período breve.

El informe describe un esquema en el cual el endeudamiento y la salida de capitales se vinculan, generando un circuito donde el ingreso de divisas no se traduce en una mejora de la posición externa. Esto impacta en las reservas internacionales, que muestran una evolución limitada, mientras que las reservas netas presentan escaso crecimiento.

Uno de los factores señalados es la relación entre depósitos en dólares y reservas, cuya diferencia se mantiene por debajo de los 8.000 millones de dólares, en niveles similares a los de 2023.

En cuanto a los depósitos en dólares, estos registraron un aumento durante 2024 impulsado por el blanqueo, que aportó más de 20.000 millones de dólares al sistema financiero. Sin embargo, hacia fines de ese año se produjo un retiro parcial de esos fondos.

Desde la flexibilización cambiaria de abril de 2025, los depósitos volvieron a incrementarse hasta ubicarse en torno a los 38.000 millones de dólares, con un crecimiento aproximado de 10.000 millones, por debajo de los 36.000 millones destinados a la formación de activos externos.

También se observa un cambio en la composición de la deuda. El peso de los compromisos de corto plazo pasó del 3,5% del total en diciembre de 2023 al 14% en marzo de 2026, lo que implica una mayor concentración de vencimientos en el corto plazo y un aumento del riesgo de refinanciamiento.

La diferencia entre el ingreso de deuda y la salida de capitales configura un escenario de mayor vulnerabilidad externa. En este contexto, el informe describe un esquema en el que la deuda crece en paralelo a la salida de divisas, sin consolidar un aumento sostenido de reservas ni reducir la vulnerabilidad externa.