10/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
Mientras el clima cambia y los hospitales comienzan a sentir la presión de los cuadros respiratorios, Salta vuelve a encender una señal de alerta sanitaria: en lo que va del año ya se registraron 1.687 casos de síndrome gripal en la provincia, según datos difundidos por el Ministerio de Salud Pública a partir del monitoreo de la Dirección General de Coordinación Epidemiológica.
El número no surgió de un día para otro. En la última semana epidemiológica se notificaron 275 nuevos casos, una cifra que confirma que los virus respiratorios ya circulan con fuerza en distintos puntos de la provincia y que el sistema sanitario mantiene la vigilancia para evitar complicaciones mayores.
Entre los virus detectados aparecen varios viejos conocidos de la temporada respiratoria: influenza A, virus parainfluenza, virus sincicial respiratorio, metapneumovirus y rhinovirus, un cóctel de patógenos que se propaga con facilidad en contextos de cambios de temperatura, lluvias persistentes y mayor circulación en espacios cerrados.
El informe sanitario también revela qué sectores de la población están sintiendo con más fuerza el impacto de estos cuadros. El grupo más afectado es el de niños de entre 5 y 9 años, con 228 casos, lo que representa el 13,5 por ciento del total registrado en lo que va del año.
Detrás aparecen otros dos grupos que también muestran un número significativo de contagios:
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personas de 25 a 34 años, con 205 casos
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adultos de 45 a 64 años, con 194 casos.
Pero el síndrome gripal no es la única preocupación que aparece en el radar sanitario. El sistema de vigilancia epidemiológica también sigue de cerca otras infecciones respiratorias agudas, cuyos números reflejan que la temporada de virus respiratorios ya comenzó a mover las estadísticas de salud pública.
Entre los registros informados se encuentran:
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Bronquiolitis en menores de 2 años: 80 casos en la última semana y 556 acumulados.
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Neumonía: 92 casos en la semana y 543 acumulados.
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COVID-19: sin nuevos contagios reportados y 3 casos acumulados en lo que va del año.
La jefa de Sala de Situación provincial, Rocío Corrales, explicó que durante la última semana epidemiológica hubo seis pacientes hospitalizados por cuadros respiratorios, aunque hasta el momento no se registraron fallecimientos vinculados a estas enfermedades en la provincia.
El reporte sanitario también revisa otras patologías bajo vigilancia. En el capítulo de enfermedades inmunoprevenibles, se notificó un caso de varicela, lo que eleva el acumulado anual a 40 casos, mientras que meningoencefalitis suma 17 diagnósticos en lo que va del año. En contraste, no se registraron casos de sarampión, difteria ni poliomielitis en la provincia.
El seguimiento epidemiológico incluye además el comportamiento de enfermedades transmitidas por vectores. En ese frente, no se confirmaron casos de dengue desde el inicio de la vigilancia epidemiológica 2025-2026, aunque existen 228 casos sospechosos con síntomas compatibles, de los cuales 196 ya fueron descartados y 30 continúan en estudio.
Distinto es el escenario para chikungunya, donde se notificaron 21 nuevos casos, lo que lleva el total acumulado a 51 positivos en lo que va del año, con 47 casos sospechosos aún en análisis.
El informe sanitario también da cuenta de otras situaciones epidemiológicas que siguen bajo vigilancia: 9.794 casos acumulados de diarrea aguda, 133 picaduras de alacranes, 120 accidentes potencialmente rábicos por mordeduras de perro, 19 casos de ofidismo por yarará y 6 casos de hantavirosis en lo que va del año en la provincia.
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias reiteran las recomendaciones básicas para evitar la propagación de virus respiratorios: lavarse las manos con frecuencia, ventilar ambientes cerrados, cubrirse al toser o estornudar, evitar el contacto con personas con síntomas y consultar en centros de salud ante fiebre o dificultad respiratoria.
En un contexto de lluvias, cambios de temperatura y circulación viral creciente, el mapa sanitario de Salta vuelve a recordar una regla simple que cada año reaparece con la llegada de la temporada respiratoria: cuando los virus empiezan a circular, la prevención deja de ser una recomendación y se vuelve una necesidad colectiva.







