08/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Minera. Web.
La Argentina industrial que prometía “modernizarse” bajo el gobierno de Javier Milei se achica, se vacía y se primariza. Los últimos datos oficiales confirman lo que ya se siente en la economía real: el país vuelve a depender casi exclusivamente de sacar recursos del suelo, mientras la industria, el empleo y el valor agregado se desploman.
En noviembre de 2025, el Índice de Producción Industrial Minero mostró una suba marginal del 1,8% interanual, y el acumulado enero-noviembre apenas llegó al 3,2%. Pero detrás del número prolijo hay una verdad incómoda: lo único que crece es la producción primaria de crudo y litio. Todo lo demás retrocede.
Hidrocarburos: Vaca Muerta para pocos, crisis para el resto
El índice de extracción de petróleo crudo y gas natural subió 2,9%, pero el dato es engañoso. La contracara es el derrumbe de los servicios de apoyo a la extracción, que cayeron 13,7% en el acumulado del año, una señal clara del colapso del sector fuera de Vaca Muerta.
El retiro de YPF de los pozos convencionales en Chubut y Santa Cruz dejó tierra arrasada: menos actividad, menos empleo y provincias petroleras abandonadas. Vaca Muerta se consolida como enclave hiper rentable para un puñado de empresas, mientras el resto del país energético se apaga.
Y aunque las petroleras multiplicaron ganancias —pasaron de 4,2 billones de pesos en 2012 a 10,9 billones en 2024—, el aporte fiscal quedó prácticamente congelado. Ganancias privadas récord, Estado flaco y provincias vacías.
Minería: exporta más, produce menos
La minería es otro espejo de la distorsión. La extracción de minerales metalíferos se desplomó 21,2% interanual en noviembre y cayó 5,5% en el acumulado del año. Oro y plata retrocedieron 18,5%, mientras que otros minerales mostraron un derrumbe anual del 44%.
Sin embargo, las exportaciones mineras crecieron con fuerza. Entre enero y noviembre de 2025, el sector exportó US$ 5.406 millones, un 30% más que en el mismo período de 2024, y ya explica el 6,9% de las ventas externas del país.
¿La explicación? Más exportación, menos desarrollo. Se vende lo que hay, aunque se produzca menos y se agregue poco valor. Un modelo extractivo clásico: divisas rápidas, industrialización nula.
Litio: el nuevo fetiche del modelo primario
El único rubro que explota es el litio. La producción de carbonato de litio creció 66,4% interanual en noviembre y 61,4% en el acumulado del año. Un boom que el gobierno exhibe como prueba de éxito, aunque el precio internacional cayó a mínimos de cuatro años y la cadena de valor sigue concentrada en la extracción.
Más toneladas, más exportaciones, cero industrialización. El litio sale en bruto, el negocio grande se hace afuera y la Argentina vuelve a ocupar el lugar de siempre: proveedor barato de recursos estratégicos.
Un país que retrocede
La foto final es clara: menos industria, más primarización, más enclaves extractivos y menos empleo de calidad. El proyecto económico de Milei no diversifica ni moderniza: simplifica y empobrece la matriz productiva.
La Argentina no se encamina a ser una potencia. Vuelve a ser una colonia exportadora de materias primas, con ganancias concentradas, provincias desindustrializadas y un Estado cada vez más débil.
El “modelo Milei” no construye futuro. Extrae, vende y se va.







