10/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: De mal en peor. Tras el triunfo de Milei, la industria se hunde, fábricas apagadas, mercado muerto y números en rojo.
Ni el festejo electoral ni el relato libertario alcanzaron para encender una sola máquina. La producción industrial volvió a caer en noviembre, incluso por debajo de octubre —pleno clima electoral— y se desplomó frente al año pasado. El mensaje es brutal: la economía real no cree, no invierte y no produce.
Según el Indec, la actividad fabril retrocedió 0,6% respecto de octubre, un mes en el que los industriales apenas liquidaron stock y dejaron las plantas casi apagadas. Con este dato, la industria acumula tres meses consecutivos de caída y confirma que el supuesto “cambio de expectativas” prometido por Javier Milei no existe fuera de los discursos.
El mito del “riesgo kuka” se estrella contra la realidad
En despachos oficiales insisten en culpar a fantasmas del pasado. Pero en la calle, en las fábricas y en los balances, la explicación es otra: el mercado interno está devastado. Con salarios pulverizados, consumo en caída libre y costos en alza, producir es un riesgo que pocos están dispuestos a asumir.
El dato interanual es directamente demoledor: la industria cayó 8,7% frente a noviembre de 2024. Fue el peor noviembre desde que existe la actual serie estadística (2016). Peor que en la transición Macri–Fernández. Peor que en plena pandemia. Sí: peor que el Covid.
Todos los sectores, en caída libre
De los 16 sectores industriales relevados, 15 registraron retrocesos. No se salvó casi nadie:
-
Textiles: -36,7% (virtual colapso)
-
Automotriz y autopartes: -23%
-
Maquinaria y equipo: -17,9%
-
Indumentaria, cuero y calzado: -17,6%
-
Productos de metal: -18,6%
Incluso alimentos y bebidas, el último refugio del consumo, cayeron 7,8% interanual. Menos azúcar, menos gaseosas, menos vino, menos carne. La mesa también siente el ajuste.
La producción de carne vacuna en frigoríficos bajó 6,6%, una postal más de la Argentina que achica todo.
Construcción: el derrumbe también llegó ahí
La construcción tampoco zafó. En noviembre cayó 4,1% respecto de octubre y 4,7% interanual. Se cortó así una racha de diez meses de crecimiento interanual que tenía más de estadística engañosa que de reactivación real, tras el parate brutal de 2024 por la paralización de la obra pública.
Los números no mienten:
-
Cemento: -4,7%
-
Ladrillos huecos: -19,3%
Obras frenadas, despidos en aumento y cero señales de recuperación.
Ajuste, recesión y fábricas en pausa
Mientras el Gobierno celebra equilibrios fiscales y elogia la motosierra, la industria se apaga. Sin consumo, sin crédito y sin obra pública, la economía productiva entra en modo supervivencia.
La promesa era reactivación.
La realidad es recesión con festejo oficial.
Y noviembre dejó algo claro: con Milei en el poder, la industria no despega… se hunde.







