20/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: La política del Milei del hambre. El Gobierno que habla de inclusión social, pero actúa para excluirla. Imagen: Web.
El Ministerio de Capital Humano presentó ante la Justicia un listado donde asegura haber verificado la existencia de miles de comedores comunitarios, cuando en realidad la mitad de esas estructuras ni siquiera funcionan o nunca existieron. La jugada oficial revela una estrategia deliberada: dilatar e impedir la incorporación de comedores populares al programa Alimentar Comunidad, dejando a cientos de organizaciones exhaustas y con miles de personas necesitadas sin respuesta.
Lejos de avanzar con políticas públicas que atiendan la emergencia alimentaria, el Ejecutivo apuesta a desgastar a las organizaciones sociales mediante trámites interminables, exigencias burocráticas imposibles y criterios de verificación arbitrarios. Es la cara oculta de un discurso que proclama inclusión mientras, en los hechos, construye exclusión.
El resultado es crudo: mientras crecen las filas de comedores que quedan fuera del programa, la gestión oficial se lava las manos y atribuye a las propias organizaciones la responsabilidad de sus dificultades. Las entidades denuncian que el Gobierno no responde a sus reclamos, las deja a la deriva y, en algunos casos, llega a cuestionar la legitimidad de su trabajo comunitario.
Este ataque a la inclusión social no se da en un vacío: se inscribe en una política más amplia de ajustes y recortes que ya golpea a otros sectores vulnerables, como las personas con discapacidad, cuyos reclamos por la emergencia en prestaciones siguen sin resolver pese a su enorme impacto social.
En definitiva, la llamada “inclusión” del Gobierno se parece más a una exclusión maquillada: palabras que suenan bien en discursos oficiales, pero que se transforman en barreras reales para quienes dependen de las políticas públicas para sobrevivir.






