16/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Patricia Bullrich. Imagen: Web.
El oficialismo tuvo que retroceder con un artículo de la controvertida reforma laboral que castigaba a quienes se enferman, ante el escándalo social y político que desató el recorte de licencias médicas.
Lo que comenzó como un tajo seco a derechos laborales terminó convertido en un tiroteo político en plena sesión parlamentaria. El Gobierno de Javier Milei anunció que dará marcha atrás con el artículo de la reforma laboral que reducía el salario de los trabajadores durante las licencias por enfermedad —una de las partes más repudiadas por gremios, organizaciones sociales y hasta sectores empresariales— tras una oleada de críticas que puso en jaque la aprobación del proyecto en la Cámara de Diputados.
La modificación anunciada fue explicitada por la senadora oficialista Patricia Bullrich (La Libertad Avanza), quien reconoció públicamente que el Ejecutivo trabaja para reformular por completo el artículo 44 del proyecto, que hasta ahora implicaba que, ante una ausencia por enfermedad o accidente no laboral, el trabajador podría recibir solo una parte de su salario. Ahora, según Bullrich, solo quienes sufran “enfermedades severas, degenerativas o irrecuperables” y que puedan ser fehacientemente comprobadas conservarán el 100% de sus haberes durante la licencia.
El recorte que encendió incendios
El detonante no fue menor. El artículo original —incluido en la reforma que ya obtuvo media sanción en el Senado— significaba un recorte histórico en los derechos laborales al establecer que el salario durante licencias médicas caerían al 50% en muchos casos, y hasta 75% si la ausencia no era considerada causal involuntaria. Críticas gremiales, sociales y estudios de organizaciones como la Fundación Huésped advirtieron que esta medida no solo reduce ingresos, sino que también podría llevar a trabajadores a no declarar enfermedades por temor a perder salario o incluso a acudir al trabajo enfermos, agravando riesgos sanitarios.
Esa reacción social avivó la tensión en el oficialismo y forzó el repliegue público por parte de la propia Bullrich, quien defendió los cambios como un intento de combatir lo que llamó “una mafia de certificados truchos”, culpando a médicos y clínicas por supuestos fraudes en la emisión de licencias médicas que “inflan” el ausentismo laboral.
Un golpe de timón con olor a derrota
En diálogo con medios nacionales, Bullrich afirmó que la modificación buscará asegurar que únicamente enfermedades graves y comprobables mantengan el salario completo durante la baja médica, ante la presión pública y mediática que el artículo original desató. “Hay que terminar con abusos, pero también garantizar protección real cuando corresponde”, señaló la senadora en TN.
El cambio, según el oficialismo, podría introducirse de manera reglamentaria o mediante una norma complementaria en el tratamiento en la Cámara Baja, sin necesidad de que el proyecto vuelva al Senado.
El contexto que todo lo mancha
Esta polémica se enmarca dentro de la reforma laboral más profunda en décadas impulsada por Milei, que busca “modernizar” el mercado de trabajo, atraer inversiones y formalizar empleo, pero que también incluye artículos que permiten jornadas de hasta 12 horas, facilitan despidos y recortan la protección sindical. La norma obtuvo media sanción con una fuerte disputa política y masivas protestas en las calles, impulsadas por sindicatos como la CGT, alarmados por el alcance de los cambios.
Los gremios y organizaciones sociales no tardaron en advertir que el artículo sobre licencias médicas era “la guillotina de la protección al trabajador”, y esta presión social combinada con la resistencia dentro de sectores del propio oficialismo parece haber generado el imprevisto retroceso político.
Ni marcha, ni atrás… una confusión total
La corrección del artículo puede leerse como una victoria parcial de los críticos de la reforma, pero también como una señal de desorden en las filas oficialistas, que tuvieron que corregir sobre la marcha bajo presión pública. Sectores opositores, al mismo tiempo, aseguran que la polémica exhibe la naturaleza regresiva del proyecto y afirman que otros artículos también podrían ser rebatidos o llevados a la Justicia.
El episodio es un claro síntoma del clima de polarización y conflicto social que atraviesa la agenda laboral en Argentina, donde un simple párrafo sobre licencias médicas se transformó en un símbolo de la lucha por los derechos laborales frente a un Gobierno dispuesto a redefinir las reglas del sistema laboral argentino.
La pelota ahora está del lado de Diputados, donde la batalla por la reforma —quizás con un artículo de licencias reinventado— promete seguir calentando la escena política nacional en las próximas semanas.







