¡MORAL Y ÉTICA AFUERA!: “Milei regala un manual para lo indefendible”

24/12/2025.- Salta al Instante.- Por Cabecita Negra.- Foto portada: Milei, su gabinete y allegados en la cena de fin de año en Olivos con el libro «Defendiendo lo indefendible» del economista libertario Walter Block, un libro que llama a delinquir. 
En un gesto que parece más un provocativo manifiesto político que un regalo navideño, el presidente Javier Milei entregó a su Gabinete copias de “Defendiendo lo indefendible”, del economista libertario Walter Block, un libro que ha sido polémico desde su publicación en 1976 por justificar conductas que la sociedad común considera inmorales o criminales.

El libro no se anda con sutilezas. Desde la primera página, Block desafía la intuición ética: “No hay nada inmoral en acciones que no impliquen agresión directa a otro”. Para él, proxenetas, usureros, chantajistas e incluso gritar “¡fuego!” en un cine no solo pueden ser defendibles, sino que, bajo ciertas lógicas de mercado, cumplen una función económica o social.

Block escribe con crudeza: “El usurero provee un servicio indispensable a quienes necesitan crédito, aunque la sociedad lo vilipendie”; “El chantajista simplemente explota información que otros quieren ocultar”; e “Incluso los proxenetas, si no usan la fuerza, están ofreciendo un servicio voluntario que no debería ser prohibido”. Ahora, estas ideas son parte del escritorio de cada ministro, un símbolo de un Gabinete que parece abrazar la provocación por encima de la ética.

El gesto no es casual. Para Milei, según sus allegados, la entrega del libro es un recordatorio ideológico: el Estado no debe intervenir salvo para impedir violencia o violación de propiedad. Pero la sociedad, la ética y la moral, parecen quedar fuera del radar del Gobierno. Como dice Block: “Quien grita ‘¡fuego!’ en un cine puede estar cumpliendo un papel económico o social, aunque nos incomode”. Si este es el principio que guía a los ministros de Milei, la provocación se convierte en política pública.

Analistas critican que, bajo esta lógica, cualquier límite ético se diluye. La defensa radical de la libertad individual por encima de la seguridad, la justicia y la convivencia plantea un dilema inquietante: ¿hasta qué punto un Gobierno puede justificar acciones que hieren la sensibilidad, el sentido común y la ética? Block no deja dudas: “Lo que importa es que no haya agresión directa; lo demás es irrelevante”. Para Milei, parece que esto es más que teoría: es doctrina de Gabinete.

El regalo del libro no solo simboliza una ruptura con la moral tradicional, sino que marca un estilo de gestión: radical, disruptivo y dispuesto a defender lo que el resto de la sociedad condena. Mientras algunos celebran la coherencia ideológica, otros ven en el gesto un abandono deliberado de la responsabilidad ética, un guiño a la especulación, la provocación y la normalización de conductas que hasta ahora eran tabú.

Si la Navidad suele asociarse con valores como la solidaridad, la paz y la reflexión, el Gobierno de Milei eligió celebrar la libertad absoluta y la provocación extrema, entregando a sus ministros un manual que desafía no solo la ley, sino lo más básico de la ética y la moral humana.

¿Qué más se puede decir? Para allá vamos, dirigidos por un gobierno, que carece de toda conciencia, ética, moral y vergüenza. Que no soluciona problemas, más bien los crea. Esto es solo otro más de sus distractores, sumado al adoctrinamiento libertario y al «excremento literario».