09/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Incendios en la Patagonia, los brigadistas combaten el fuego cobrando menos que un administrativo. Imagen: Web.
Mientras la Patagonia arde y los incendios avanzan sin control, quienes ponen el cuerpo en la primera línea del desastre sobreviven con sueldos de miseria. Los brigadistas forestales que combaten el fuego día y noche en bosques, montañas y zonas inaccesibles cobran entre 650.000 y 850.000 pesos, muy por debajo de una canasta básica regional que ya supera los 1,6 millones. El dato es brutal: ganan menos que un trabajador administrativo de su misma área.
Caminan entre cinco y seis horas para llegar a un foco, duermen en campamentos improvisados, trabajan más de 10 o 12 horas diarias, enfrentan temperaturas extremas, humo tóxico y riesgo permanente de muerte. Aun así, el gobierno de Javier Milei no les reabre paritarias desde 2022 y en 2024 directamente los dejó afuera de las negociaciones salariales. Ajuste puro, sin excusas.
En este contexto límite, diputados patagónicos de Unión por la Patria presentaron un proyecto para declarar la emergencia ígnea, ambiental y socioeconómica y destinar ATN especiales a las provincias afectadas, contemplando un reconocimiento salarial urgente para brigadistas y trabajadores del sistema de combate del fuego por al menos 180 días. El pedido es claro: un bono mínimo de 500 mil pesos. Desde el Ministerio de Seguridad, que hoy controla la Dirección Nacional de Manejo del Fuego, la respuesta fue el silencio: “no hay nada comunicable”.
Mientras tanto, el fuego no espera. Hay focos activos en El Hoyo, Puerto Patriada, El Bolsón, Epuyén, el Parque Nacional Los Alerces, Los Glaciares y el Lago Menéndez. La situación ya desbordó las capacidades regionales y exige una respuesta nacional urgente. Pero el Estado llega tarde, mal y con menos gente.
Según datos oficiales y gremiales, hoy quedan apenas 391 brigadistas en todo el sistema nacional. En 2024 eran 430. La dotación mínima necesaria es de 700 combatientes. El ajuste de Milei ya provocó la pérdida del 20% del personal en Parques Nacionales. Menos manos, más fuego, más riesgo.
“Estamos bastante mal. Cada vez somos menos y el fuego avanza de día y de noche”, resumió Ariel Dattoli, brigadista de Parques Nacionales. “Uno hace este trabajo por vocación, por amor a los bosques y a las comunidades, pero el esfuerzo lo pagan también nuestras familias, que quedan en casa con salarios de pobreza”.
La pérdida salarial supera el 50% desde diciembre de 2023, denunció ATE Parques Nacionales, que acusa al Ministerio de Transformación y Desregulación de bloquear cualquier discusión paritaria como parte de un plan deliberado para vaciar el sistema nacional de combate de incendios. “Están destruyendo el sistema desde adentro”, advirtieron.
El proyecto legislativo también incluye fondos para asistencia sanitaria, alimentaria y habitacional a los damnificados, y una cláusula clave: prohibir por 10 años el cambio de uso del suelo en áreas incendiadas, una barrera directa contra el negocio inmobiliario que suele florecer después del fuego.
“A Milei no le interesa la Patagonia”, disparó el diputado chubutense José Glinski. “Esperamos que este refuerzo al menos duplique o triplique lo que cobran hoy, porque están por debajo de la línea de pobreza”.
Mientras el Presidente habla de mercado y motosierra, la Patagonia se quema y quienes la defienden apagan incendios con salarios de miseria. El fuego avanza. El ajuste también. Y los que pagan el precio son, otra vez, los que arriesgan la vida.






