18/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Prensa.
La política salteña quedó envuelta en una fuerte conmoción luego de que un joven denunciara formalmente al diputado provincial Marcelo Lara Gross por un presunto abuso sexual con acceso carnal ocurrido en diciembre de 2018, cuando el acusado era intendente de la ciudad de Orán. La presentación judicial fue realizada el pasado 10 de abril ante la Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género y expone un relato estremecedor que mezcla presunto suministro de sustancias, abuso en estado de indefensión y amenazas posteriores para garantizar el silencio.
Según consta en la denuncia, el joven se desempeñaba como funcionario municipal durante la gestión de Lara Gross y mantenía con él una relación exclusivamente laboral. Todo habría comenzado tras una reunión de fin de año organizada con personal del área donde trabajaba. Allí, el entonces jefe comunal lo habría invitado a continuar el encuentro en su domicilio particular.
El denunciante relató que cerca de las tres de la madrugada se dirigió a la vivienda del entonces intendente luego de avisarle por mensaje que había terminado el evento oficial. Al ingresar, aseguró haberse sorprendido al encontrar a Lara Gross completamente solo, algo que le llamó la atención porque habitualmente la casa estaba llena de personas.
De acuerdo con su declaración, el exintendente le ofreció una bebida alcohólica preparada por él mismo. El joven sostuvo que notó una demora inusual mientras armaba el trago y que luego de beber apenas unos sorbos comenzó a experimentar una pérdida progresiva de movilidad. Dijo que podía escuchar y percibir lo que ocurría, pero que no podía reaccionar físicamente.
En su relato describió que ambos se encontraban en una galería que da al patio cuando empezó a sentir que el cuerpo no le respondía. Afirmó que en ese momento Lara Gross comenzó a tocarlo mientras él permanecía prácticamente inmovilizado. También aseguró que el entonces intendente se reía mientras observaba cómo el efecto avanzaba.
La denuncia sostiene que posteriormente fue trasladado hasta una habitación de la vivienda, donde perdió completamente el control físico. El joven declaró que sus últimos recuerdos antes de desvanecerse fueron imágenes fragmentadas del acusado sobre su cuerpo mientras continuaban los tocamientos y besos.
Horas después despertó desnudo en la cama junto al entonces intendente, quien también se encontraba sin ropa. El denunciante relató que sintió un fuerte malestar físico, náuseas y confusión. Fue hasta un baño cercano y vomitó violentamente. Allí, según indicó, comenzó a comprender lo que presuntamente había ocurrido durante la madrugada.
El relato agrega que, mientras se vestía apresuradamente para abandonar la vivienda, Lara Gross le habría lanzado una advertencia que quedó grabada en su memoria: “Cuidado con lo que hablás o a quién le contás, pendejo”.
El joven afirmó que esa frase se convirtió en el inicio de un período de miedo constante, angustia y hostigamiento. Según explicó, durante semanas recibió llamados telefónicos en horarios de madrugada y evitó reuniones laborales por temor a cruzarse nuevamente con el entonces intendente.
También aseguró haber conservado registros de llamadas y mensajes. Durante años guardó silencio, hablando únicamente con un amigo cercano. Recién meses antes de radicar la denuncia decidió contarle lo sucedido a su madre y a su entorno íntimo.
En la presentación judicial, el denunciante describió graves secuelas emocionales y psicológicas. Dijo que su vida laboral quedó condicionada por el temor permanente, que sufría pesadillas recurrentes y que incluso experimentaba paranoia cada vez que veía imágenes del dirigente político en la ciudad.
Además, manifestó sospechas de que podrían existir otras víctimas debido a la forma en que, según él, el acusado habría actuado aquella noche. El joven sostuvo que la secuencia le dio la impresión de que se trataba de alguien acostumbrado a manejar este tipo de situaciones.
El caso provocó un fuerte impacto político en Orán y en toda la provincia de Salta debido a la trayectoria pública de Lara Gross, quien fue intendente y actualmente ocupa una banca legislativa provincial.
Tras conocerse la denuncia, el diputado respondió a través de redes sociales, donde aseguró ser víctima de una “operación” destinada a destruirlo políticamente. Sin mencionar nombres concretos, apuntó contra supuestos sectores rivales y afirmó que intentan dañarlo porque no pudieron derrotarlo electoralmente.
En su publicación, sostuvo que atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su vida y denunció una campaña de desprestigio mediático. También afirmó que no piensa bajar la cabeza frente a lo que calificó como mentiras y maniobras políticas.
Mientras tanto, la investigación judicial avanza en medio de una creciente expectativa social y política en Orán, donde el caso ya se convirtió en uno de los escándalos más explosivos de los últimos años.






