LAS LÁGRIMAS DE COCODRILO DE STURZE

28/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Lágrimas en Viena, Sturzenegger montó un show emotivo para justificar el brutal ajuste de Milei. Sturzenegger, mientras se seca unas lágrimas forzadas. Imagen: Capturas de Video
Federico Sturzenegger volvió a convertirse en protagonista de una escena cargada de dramatismo y relato libertario. Esta vez ocurrió en Viena, Austria, donde el ministro de Desregulación y Transformación del Estado montó una exposición plagada de épica, sentimentalismo y lágrimas para defender el feroz ajuste económico impulsado por el gobierno de Javier Milei.

El funcionario, señalado como uno de los principales arquitectos de la motosierra libertaria, apeló a un discurso cinematográfico y terminó quebrándose frente al auditorio mientras hablaba de sus hijos, de los jóvenes que emigran y de la supuesta recuperación de la esperanza en Argentina.

La escena no tardó en explotar políticamente.

Durante su intervención en un evento organizado por Agenda Austria, Sturzenegger recurrió a la película “El Núcleo” para compararse con los protagonistas de una misión destinada a salvar al mundo de una catástrofe. Según relató, se sintió identificado con uno de los personajes que acepta arriesgarlo todo para proteger a su familia, y utilizó esa imagen para justificar su participación en el gobierno libertario.

“Quienes estamos en el gobierno de Milei sentíamos ese miedo de perder a nuestros hijos”, afirmó el ministro, antes de lanzar una frase que buscó cargar de emoción su discurso. “Si Argentina hubiera seguido por el camino del gobierno anterior, yo les habría pedido a mis hijos que se fueran”.

Con tono dramático, Sturzenegger aseguró que ahora “los jóvenes están volviendo a la Argentina” y que eso representa “lo más increíble” que está logrando la gestión libertaria. Acto seguido, se mostró emocionado, se secó las lágrimas y pidió disculpas al público europeo por quebrarse en plena exposición.

Pero el intento de construir una escena sensible chocó rápidamente con la realidad del ajuste económico que atraviesa el país. Mientras el funcionario hablaba de esperanza y reencuentros familiares, en Argentina continúan los despidos, el derrumbe del consumo, el cierre de pequeñas empresas y los recortes sobre jubilaciones, salarios y políticas sociales impulsados por el mismo gobierno que él integra.

El ministro incluso profundizó el tono melodramático al contar que familiares cercanos viven en Madrid y Washington y que muchas veces solo pueden ver a sus sobrinos “por Zoom”. “Los queremos tener cerca”, dijo, intentando reforzar una imagen humana y familiar en medio de una administración cuestionada por la dureza de sus políticas económicas.

Las imágenes del funcionario secándose las lágrimas se viralizaron rápidamente y generaron fuertes críticas en redes sociales, donde numerosos usuarios acusaron al ministro de montar una escena artificial mientras millones de argentinos atraviesan una situación económica cada vez más asfixiante.

Para muchos opositores, el episodio expuso nuevamente el contraste entre el relato épico del oficialismo y el impacto concreto del ajuste sobre la vida cotidiana. Mientras el Gobierno insiste en mostrar sacrificios heroicos y promesas de recuperación futura, amplios sectores sociales denuncian pérdida de poder adquisitivo, destrucción de empleo y un deterioro acelerado de las condiciones de vida.

Sturzenegger, lejos de bajar el tono, volvió a asumir el rol de vocero emocional de la motosierra libertaria, intentando transformar el ajuste más duro de los últimos años en una supuesta cruzada histórica para “salvar” a la Argentina.