28/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Imagen: Diego Martinez.
Un estudio de la Universidad de Buenos Aires reveló que el 48,9% de los jóvenes argentinos de entre 18 y 29 años vive en situación de vulnerabilidad. La investigación también advierte sobre el crecimiento de los llamados «triple NI»: quienes no estudian, no trabajan y tampoco buscan empleo.
La situación social de los jóvenes argentinos encendió una nueva señal de alarma. Un informe elaborado por investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) reveló que casi uno de cada dos jóvenes, de entre 18 y 29 años, vive en condiciones de vulnerabilidad, mientras crece un grupo que quedó completamente al margen del sistema educativo y del mercado laboral.
El trabajo pone el foco en los denominados «triple NI», jóvenes que no estudian, no trabajan y tampoco buscan empleo, una condición que, según los investigadores, refleja una pérdida de expectativas y una creciente desconexión con los espacios tradicionales de integración social.
Un sector que deja de buscar oportunidades
El estudio muestra que el 30,6% de los jóvenes relevados está desempleado. Sin embargo, solo cuatro de cada diez continúan buscando trabajo.
Entre quienes tampoco estudian, aproximadamente un tercio abandonó por completo la búsqueda de empleo, un fenómeno que preocupa por el deterioro de las perspectivas de inserción laboral.
El investigador principal del CONICET, Juan Cruz Esquivel, quien dirigió el trabajo junto a Felipe Vega Terra, advirtió que este grupo representa una población cada vez más alejada de las redes de pertenencia e integración social.
Trabajo precario y dificultades para llegar a fin de mes
Aunque el 70% de los jóvenes encuestados afirmó tener alguna ocupación, la mayoría desarrolla tareas informales o de baja estabilidad laboral.
Los principales rubros de empleo son el comercio, la construcción y las tareas de cuidado. Aun así, el 57% aseguró que sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos hasta fin de mes.
En materia sanitaria, el informe señala que el 78% no cuenta con obra social ni cobertura médica privada y depende exclusivamente del sistema público de salud.
La educación sigue siendo una esperanza
El relevamiento también refleja un importante rezago educativo. El 60% de los jóvenes vulnerables no terminó la escuela secundaria.
Solo el 32,8% obtuvo el título secundario y apenas el 6,7% accedió a estudios terciarios o universitarios.
A pesar de este panorama, el 87,5% considera que completar estudios podría mejorar su calidad de vida. Para los próximos cinco años, el objetivo más mencionado fue conseguir un empleo o mejorar el actual, respuesta elegida por el 31,9% de los consultados.
Salud mental: otra preocupación creciente
El informe también expone un fuerte impacto sobre la salud mental de los jóvenes.
Más del 70% manifestó sufrir con frecuencia episodios de nerviosismo o ansiedad. Además, uno de cada dos dijo atravesar sentimientos de desgano, tristeza persistente o depresión, acompañados por problemas para dormir.
A esto se suma que el 30% reconoció tener dificultades para controlar el consumo de sustancias como alcohol, cigarrillos o drogas.
La investigación, titulada «Jóvenes vulnerables en la Argentina: Condiciones de vida, creencias y expectativas sobre el futuro», fue realizada a partir de 1.002 encuestas presenciales efectuadas entre diciembre de 2025 y enero de 2026 por un equipo del CBC de la UBA, en el marco de un proyecto de investigación financiado por esa universidad.






