MANUEL SANTIAGO GODOY: La Ley de Lemas, “es un retroceso democrático”

22/04/2026.- Salta al Instante.- Por Nico Ortiz.- Foto portada:  Manuel Santiago Godoy. Imagen: Web.
Por momentos, el debate político en Salta parece girar sobre un eje desplazado de las urgencias sociales. Mientras los indicadores de consumo caen, los salarios pierden poder adquisitivo y los comercios bajan sus persianas, la agenda institucional se concentra en una reforma electoral que, lejos de ampliar derechos, vuelve a poner en discusión mecanismos ya cuestionados por su impacto en la representación democrática.

En ese contexto, el exdiputado y dirigente peronista Manuel Santiago Godoy lanzó una crítica frontal al proyecto impulsado por el oficialismo provincial, que ya cuenta con media sanción legislativa. Su diagnóstico es tajante: se trata de un “retroceso democrático” que reintroduce, bajo nuevas formas, la lógica de la Ley de Lemas, un sistema que en la historia política salteña dejó episodios de distorsión de la voluntad popular.

Godoy no habla desde la teoría. Recuerda que él mismo fue electo bajo ese régimen en 2001 y que, tras esa experiencia, impulsó su derogación. “La Ley de Lemas afecta terriblemente a la democracia”, sostiene, al tiempo que repasa casos paradigmáticos en los que candidatos con menor caudal de votos individuales terminaron accediendo a cargos ejecutivos gracias a la sumatoria de sublemas.

El nuevo esquema, advierte, no sólo altera el funcionamiento electoral sino que también entra en tensión con los principios que el propio gobierno provincial había reivindicado en la reciente reforma constitucional, como la limitación de mandatos y la alternancia en el poder. “Si vos tenés un mecanismo eleccionario pésimo, altera absolutamente todo su principio”, plantea.

Pero la crítica no se agota en lo institucional. Para Godoy, la reforma tiene una intencionalidad política clara: allanar el camino para la continuidad del gobernador Gustavo Sáenz. “Tiene que ver con la desesperación del candidato a la próxima elección”, afirma, sugiriendo que el rediseño electoral responde más a necesidades de supervivencia política que a una mejora del sistema democrático.

Uno de los puntos más controvertidos del proyecto es la exigencia de estructura territorial para competir: se requieren candidaturas en múltiples departamentos y categorías, una condición que, según el dirigente, excluye de hecho a fuerzas minoritarias y favorece la consolidación de un esquema bipartidista. “Deja afuera a partidos como el Partido Obrero”, advierte, marcando el sesgo restrictivo de la iniciativa.

A esto se suma la eliminación del piso electoral, presentada por el oficialismo como una ampliación de la participación, pero que, en la práctica, no modificaría sustancialmente las posibilidades de acceso a cargos debido al nuevo tamaño de los cuerpos legislativos. “El cuento del beneficio del piso es un cuento”, ironiza Godoy.

El trasfondo político es más amplio. El exlegislador describe un escenario de reconfiguración de fuerzas, con el avance de sectores libertarios y la aparición de nuevas expresiones de derecha, mientras el peronismo intenta reorganizarse tras sucesivas derrotas. En ese tablero, Sáenz buscaría consolidar su poder mediante alianzas flexibles y un sistema electoral que maximice su capacidad de captación de votos.

Sin embargo, Godoy advierte que la estrategia puede tener límites. Recuerda que experiencias anteriores de terceros mandatos en la provincia terminaron en crisis políticas y sociales, y señala que el actual gobernador enfrenta tensiones incluso antes de завершar su segundo período. “La política va más rápido, la gente exige más”, resume.

El debate, en definitiva, expone una tensión clásica: la disputa entre reglas de juego diseñadas desde el poder y la demanda de una ciudadanía cada vez más crítica. Mientras tanto, en Salta, la discusión sobre cómo se vota parece haber desplazado, al menos por ahora, la pregunta más urgente: para qué y para quién se gobierna.