MAR DEL PLATA: La temporada que prometía repunte terminó con ventas y turistas a la baja

17/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Mar del Plata. Imagen: Web.
La temporada de verano de 2026 en Mar del Plata, la principal plaza turística de Argentina, se está cerrando bajo la sombra de números peores que los del año anterior. A poco más de la mitad de febrero, el productor teatral Carlos Rottemberg –una de las voces más cercanas al sector privado del espectáculo y del turismo– reconoció frente a medios nacionales que la venta de entradas para obras y espectáculos en la ciudad costera está “un 15% abajo” con respecto a la temporada pasada, una caída que también se refleja en el consumo en paradores y otros rubros ligados al turismo estival. Esa curva descendente –afirmó– “viene desde principios de enero y se mantiene”, con picos de ocupación que no alcanzan a compensar la merma de público y de gasto.

Los malos números de ventas se suman a múltiples indicadores que marcan un verano más débil de lo esperado. El Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURYC) informó que entre el 1 de diciembre de 2025 y el 15 de enero de 2026 “La Feliz” recibió 1.399.007 visitantes, cifra que representa una caída de alrededor del 4,6% respecto al mismo período de la temporada anterior. Esa merma en la llegada de turistas contradice las declaraciones oficiales del secretario de Turismo de la Nación, Daniel Scioli, quien había señalado optimismo por el movimiento veraniego en distintos destinos del país.

Los datos de arribos coinciden con la percepción de dirigentes del sector hotelero y gastronómico que, si bien reconocen una mejora en la ocupación respecto de 2025, aún mantienen niveles por debajo de lo que históricamente se considera una temporada fuerte. Hernán Szkrohal, vocero de la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de Mar del Plata, explicó que la ocupación promedio ronda entre el 65% y el 75% durante enero y febrero, lejos de cifras de reposición plena de plazas, y remarcó también que el consumo general de los turistas sigue “cauteloso”.

La caída de turistas y ventas no se limita a Mar del Plata, sino que traza un mapa de turismo interno marcado por precariedades económicas y decisiones de gasto más prudentes. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, señaló que en toda la provincia la temporada registró una baja del 5% en la cantidad de visitantes y hasta un 25% en consumo turístico, una clara señal del peso de la realidad económica sobre la movilidad de las familias argentinas. “Sin Estado no hay temporada”, sostuvo Kicillof en su evaluación, en una explícita crítica a la política macroeconómica que, a su juicio, impacta en la capacidad de gasto de los turistas.

Los efectos de ese contexto macroeconómico también se evidencian en otros informes. Un estudio difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) apuntó que en el verano 2026 se observa un comportamiento de viaje más prudente: decisiones de último momento, estadías más cortas y control del gasto, una configuración que afecta especialmente a destinos tradicionales como Mar del Plata pese a que ciertas plazas vinculadas a naturaleza o eventos puntuales muestren niveles de ocupación más altos.

La caída de visitantes interanual en Mar del Plata se explica además por la combinación de un contexto de restricción del poder adquisitivo y de una oferta turística que no logra compensar la pérdida de demanda: según estimaciones de operadores turísticos, solo durante enero arribaron a la ciudad más de 1,2 millones de turistas, pero esa cifra representa un descenso de alrededor del 7% comparado con el mismo mes de la temporada anterior.

Pese a estos números, algunos sectores ligados al turismo intentan contraponer lecturas más alentadoras: durante el fin de semana largo de Carnaval, datos del sector privado indicaron un crecimiento del 12% en el movimiento turístico y una ocupación hotelera que rondó el 85%, lo que muestra que los picos de actividad pueden convivir con un balance general negativo.

En ese entramado de cifras dispares, Mar del Plata se convierte en un termómetro de la economía real: la retracción en la llegada de turistas y en la venta de bienes y servicios que sostienen gran parte de la actividad local deja al desnudo cómo la inflación persistente, la pérdida del poder adquisitivo y las decisiones de gasto cauteloso de las familias argentinas tensionan uno de los sectores más sensibles al ciclo económico.