MÁS INFLACIÓN: La carne no afloja y vuelve a disparar los precios de los alimentos

27/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La inflación de alimentos volvió a mostrar los dientes en la cuarta semana de diciembre. Los precios subieron 0,6% en apenas siete días y borraron la baja de la semana anterior. El golpe lo dio, otra vez, la carne: aumentó 1,4% y más que duplicó la inflación promedio del rubro, según el relevamiento de la consultora LCG.

El dato expone una contradicción cada vez más evidente: mientras el promedio mensual intenta mostrar una desaceleración, los productos esenciales siguen empujando los precios hacia arriba. En especial la carne, un alimento central en la mesa de los argentinos, que se convirtió en el principal motor inflacionario del mes.

En el promedio de las últimas cuatro semanas, la inflación de alimentos se ubica en 2,3%, medio punto menos que el período anterior. Sin embargo, el cálculo “punta a punta” volvió a acelerarse y alcanzó el 1,6%, después de haber tocado un piso del 1%. El mensaje es claro: la inflación no se fue, solo se concentra.

La suba de la carne explica el 81% de la inflación promedio del período. En términos simples, casi todo el aumento de los alimentos se explica por un solo rubro. Aceites, azúcar, miel, cacao y frutas también aportaron presión, mientras que verduras y lácteos apenas lograron amortiguar el impacto.

En la cuarta semana, solo el 12% de los productos relevados registró aumentos, lo que confirma que no se trata de un fenómeno generalizado, sino de subas fuertes y focalizadas en bienes clave. Pero ese detalle no reduce el impacto: cuando sube la carne, sube el costo de vida.

El acumulado del mes deja pocas dudas. En cuatro semanas, la carne trepó 6%, las frutas 3,5% y el azúcar, miel y cacao 2,5%. Son números que golpean de lleno al consumo popular y arrastran al resto de la canasta alimentaria.

El repunte no es aislado. Ya en la tercera semana de diciembre los alimentos habían subido 0,6%, con la carne nuevamente a la cabeza. La estacionalidad de fin de año y la presión sobre los cortes vacunos siguen impidiendo una baja real de los precios.

El balance es contundente: la inflación promedio desacelera en los papeles, pero en la góndola la realidad es otra. La carne sigue marcando el ritmo y mantiene a los alimentos como el principal foco de tensión inflacionaria.