Milei busca frenar en el Congreso una ley sobre morosidad

01/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Milei, el presidente que no resuelve nada. Imagen: Web.
La oposición logró reunir los votos necesarios para intentar avanzar en Diputados con 34 proyectos sobre la crisis de morosidad familiar. El oficialismo busca demorar el tratamiento y Javier Milei ya analiza vetar una eventual ley si logra atravesar el Congreso.

El Gobierno de Javier Milei enfrenta una creciente disputa política por la crisis de morosidad que afecta a familias argentinas y busca impedir que el Congreso avance con una respuesta legislativa. Mientras la oposición intenta llevar el tema al recinto, el oficialismo prepara una estrategia para ganar tiempo y evitar que los proyectos lleguen a convertirse en ley.

La discusión quedó instalada luego de que distintos bloques opositores lograran reunir los respaldos necesarios para avanzar en Diputados. 133 legisladores fueron convocados para una sesión el 9 de septiembre, en la que buscarían impulsar el tratamiento de iniciativas vinculadas con el endeudamiento de los hogares.

El oficialismo, encabezado en la Cámara baja por Martín Menem, intenta modificar ese escenario mediante el trabajo en comisiones. Una de las primeras medidas fue convocar a una reunión informativa de la Comisión de Finanzas, presidida por el diputado de La Libertad Avanza Santiago Pauli.

El encuentro está previsto para el miércoles a las 13.30 y tendrá como eje los 34 proyectos presentados sobre morosidad familiar.

La estrategia de Menem para ganar tiempo

El punto clave de la pelea parlamentaria está en el tratamiento de los proyectos. Si las iniciativas no ingresan al temario, la oposición necesitaría reunir dos tercios de los diputados para conseguir su emplazamiento, una mayoría difícil de alcanzar.

El escenario cambia si el proyecto logra incorporarse al temario. En ese caso, la oposición podría avanzar con mayoría simple, una cantidad de votos que, según el planteo publicado, el conjunto de bloques opositores ya estaría en condiciones de reunir.

Desde el oficialismo sostienen que el recorrido legislativo podría extenderse durante varios meses. El proyecto debería obtener dictamen en las comisiones, pasar nuevamente por Diputados y luego ser enviado al Senado, un proceso que podría llevar el debate hacia el final del año.

La estrategia oficialista consiste, de esta manera, en estirar los tiempos parlamentarios mientras intenta evitar que la problemática se transforme en una derrota política para el Gobierno.

El Gobierno rechaza una intervención estatal

Mientras la oposición busca una solución legislativa para los hogares endeudados, el Gobierno mantiene una posición contraria a la intervención estatal en la problemática.

Martín Menem fue categórico al referirse al tema y sostuvo que el oficialismo no considera necesario que el Estado intervenga frente a la morosidad.

El titular de Diputados argumentó que, desde su perspectiva, cada vez que el Estado intervino en este tipo de problemas, los resultados fueron peores.

La discusión involucra iniciativas de distinto alcance, entre ellas proyectos destinados a diferentes grupos de personas endeudadas. La amplitud de las propuestas refleja la dimensión que adquirió el problema de la morosidad dentro de la agenda parlamentaria.

Milei ya analiza un eventual veto

La Casa Rosada también contempla un escenario que hasta hace poco parecía más lejano: que la oposición consiga aprobar una ley tanto en Diputados como en el Senado.

Ante esa posibilidad, el Gobierno ya analiza recurrir al veto presidencial. Fuentes de La Libertad Avanza citadas por El Destape anticiparon que el Ejecutivo no estaría dispuesto a utilizar recursos estatales para afrontar el problema.

El argumento oficial es que una eventual ley podría generar un impacto fiscal que, según la interpretación del Gobierno, afectaría el equilibrio de las cuentas públicas.

Menem también cuestionó la iniciativa opositora y sostuvo que detrás de ella existiría la intención de generar un impacto fiscal que podría afectar la estabilidad económica.

La posición oficial quedó sintetizada en una definición contundente: el Gobierno no pretende utilizar fondos públicos para rescatar a personas endeudadas ni asumir el costo de una eventual asistencia al sistema financiero.

Una pulseada con costo político para el Gobierno

El conflicto plantea un dilema para Milei. Si logra bloquear el tratamiento en el Congreso, evitará una ley que considera perjudicial para su programa económico, pero quedará expuesto políticamente frente a un problema que afecta a numerosos hogares.

Si, en cambio, la oposición consigue aprobar una iniciativa en ambas cámaras, el Presidente deberá decidir entre aceptar una política que contradiga su posición sobre el rol del Estado o utilizar el veto, con el costo político que esa decisión podría implicar.

La disputa por la morosidad se convierte así en otra batalla entre el oficialismo y una oposición que encontró un punto de coincidencia parlamentaria. Mientras los bloques opositores buscan transformar el endeudamiento familiar en una respuesta legislativa, el Gobierno apuesta a las comisiones, los tiempos parlamentarios y, si todo lo demás falla, al veto presidencial.

El debate recién comienza y tendrá una instancia decisiva el 9 de septiembre, cuando Diputados intente avanzar con el tratamiento de una problemática que ya ocupa un lugar central en la agenda económica y social.