06/08/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Más precios y menos ingresos golpean a los hogares. Imagen: Damián Dopacio.
Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA alertó que la pobreza volvió a crecer durante el primer trimestre de 2026 y alcanzó al 30% de la población. El estudio atribuye el cambio de tendencia al aumento de los alimentos, la pérdida del poder adquisitivo y el deterioro del mercado laboral.
La recuperación social que el Gobierno de Javier Milei había utilizado como uno de sus principales argumentos económicos comenzó a mostrar señales de retroceso. Según un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), la pobreza volvió a crecer durante los primeros meses de 2026 y llegó al 30% de la población.
El estudio, elaborado a partir de los microdatos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), detectó un aumento de 0,1 puntos porcentuales respecto del trimestre anterior. En el caso de la indigencia, el incremento fue mayor: subió 0,4 puntos y alcanzó al 6,5% de los argentinos.
El informe advierte sobre un «cambio de tendencia» y el agotamiento de la etapa de descenso de la pobreza registrada durante 2024 y parte de 2025.
Los precios avanzaron más que los salarios
Entre los principales factores que explican el deterioro, la UCA señaló que la inflación de los alimentos volvió a crecer por encima de los ingresos de los hogares.
Durante el primer trimestre de 2026, la Canasta Básica Total, utilizada para medir la pobreza, aumentó 9,6%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria, que determina la línea de indigencia, subió 11,6%.
En el mismo período, los salarios registrados crecieron alrededor de 7%, lo que provocó una pérdida del poder de compra de miles de familias.
Según las estimaciones del Observatorio, entre el tercer trimestre de 2025 y el primero de 2026 cerca de 1,8 millones de personas volvieron a quedar por debajo de la línea de pobreza.
De la baja al estancamiento
El titular del ODSA, Agustín Salvia, explicó que si bien la comparación interanual todavía muestra una leve mejora, la evolución de los últimos meses revela un cambio importante.
La pobreza había alcanzado su punto más bajo en el tercer trimestre de 2025, cuando llegó al 26,9%. Luego subió al 29,9% en el cuarto trimestre y se ubicó nuevamente cerca del 30% durante los primeros tres meses de 2026.
En el caso de la indigencia ocurrió un fenómeno similar: bajó hasta el 6% y posteriormente volvió a subir hasta el 6,5%.
«Más que un aumento interanual consolidado, los datos muestran el agotamiento de la fase de descenso y su reemplazo por un escenario de estancamiento, con indicios de reversión», señaló Salvia.
Más informalidad y peor distribución del ingreso
El informe también destacó otros problemas estructurales que afectan a la situación social.
Entre ellos mencionó el crecimiento de la informalidad laboral, el aumento de la subocupación y una distribución del ingreso más desigual. En ese sentido, el coeficiente de Gini —un indicador que mide la desigualdad— pasó de 0,435 a 0,442.
Además, el Observatorio señaló un menor dinamismo económico y una reducción de beneficios sociales como factores que pueden profundizar la vulnerabilidad de los hogares.
El organismo advirtió que, si estas condiciones se mantienen, la pobreza podría continuar aumentando en los próximos períodos.
Un desafío para el Gobierno nacional
El nuevo escenario complica el discurso oficial que había destacado la reducción de la pobreza como una consecuencia del programa económico aplicado desde diciembre de 2023.
Los datos muestran que, aunque hubo una mejora respecto de los niveles más altos registrados tras la devaluación inicial del Gobierno de Milei, una parte importante de la población continúa en una situación de fragilidad y puede volver a caer en la pobreza ante nuevos aumentos de precios.








