28/08/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Quirno, Santiago Caputo, Javier Milei, Karina Milei Quirno, Santiago Caputo, Javier Milei, Karina Milei. Imagen: Delfina Corbera Pi.
La presencia digital del Presidente y de sus funcionarios viene en caída, mientras se profundizan las internas dentro del aparato de comunicación libertario. Consultoras detectaron una pérdida de influencia y menor protagonismo de las principales cuentas oficialistas.
La estrategia de comunicación digital del gobierno de Javier Milei atraviesa un momento de fuerte desgaste. Dos informes de consultoras citados por Página/12 detectaron una caída en las menciones e interacciones vinculadas al Presidente, mientras dentro de la Casa Rosada crecen las dudas sobre el funcionamiento del equipo encargado de instalar la agenda oficialista en redes.
El retroceso se da después de un período en el que Milei había convertido las redes sociales, especialmente X, en una de las principales herramientas de comunicación política de su gobierno.
Según el análisis de la consultora Sustantiva, las publicaciones de funcionarios oficialistas tienen actualmente un rendimiento significativamente menor que en 2023. La pérdida de impacto también alcanza al propio Presidente y a sectores que hasta hace poco tenían un papel central en la difusión del discurso libertario.
El repliegue de Santiago Caputo
Uno de los factores que aparece detrás de este escenario es el presunto repliegue de Santiago Caputo, uno de los principales operadores políticos y comunicacionales del oficialismo.
Según fuentes citadas en el informe original, dentro de la Casa Rosada no tienen claro si el alejamiento de Caputo del manejo de las redes es temporal o definitivo. Lo que sí reconocen es que su influencia sobre el aparato digital del Gobierno habría disminuido.
El movimiento también impactaría en Las Fuerzas del Cielo, espacio identificado con el asesor presidencial y con una fuerte presencia en redes.
La consultora Sustantiva señaló que, aunque el núcleo libertario mantiene actividad en X, parte de ese ecosistema dejó de utilizar la plataforma con la misma intensidad para impulsar directamente la figura de Milei.
Las cuentas libertarias ya no hablan tanto de Milei
Otro dato relevante surge de un análisis realizado por la consultora Adhoc sobre las cuentas que concentran mayor cantidad de interacciones alrededor del Presidente.
Según ese relevamiento, varias de las principales cuentas vinculadas al universo libertario comenzaron a mencionar menos a Milei.
Entre las cuentas analizadas aparecen El Trumpista, USD Termo, TV Libertaria, La Derecha Diario, Traductor Te Ama, Agarra Pala y Gordo Dan, entre otras.
El fenómeno resulta significativo porque durante los primeros años del gobierno esas comunidades digitales fueron fundamentales para amplificar los mensajes presidenciales y disputar la conversación política en redes.
Ahora, el oficialismo enfrenta una situación diferente: mantiene una comunidad digital activa, pero con menor capacidad para convertir esa actividad en una agenda favorable al Presidente.
Un nuevo traspié en la comunicación oficial
La crisis también quedó expuesta dentro del esquema formal de comunicación del Gobierno.
El vocero presidencial Adrián Ravier protagonizó recientemente una confusión al anunciar que Santiago Oría asumiría nuevas responsabilidades en la comunicación oficial. Horas después, el propio Gobierno aclaró que no existía un cambio en la estructura comunicacional.
El episodio volvió a poner en discusión el funcionamiento del equipo de comunicación presidencial y las internas existentes dentro del oficialismo.
Oría, cineasta y cercano a Milei, también quedó en el centro de una polémica luego de que aparecieran numerosas respuestas prácticamente idénticas en publicaciones de apoyo al Gobierno en X.
Las respuestas incluían patrones repetitivos y referencias a una instrucción automática, lo que llevó a usuarios a plantear que podían haber sido generadas mediante mecanismos automatizados.
Sin embargo, la existencia de esas publicaciones no permite por sí sola afirmar quién las generó ni establecer que hayan sido coordinadas directamente por el Gobierno.
La polémica por los bots
El debate sobre el aparato digital libertario también quedó relacionado con Fernando Cerimedo, exasesor de Milei y especialista en comunicación política digital.
El desmantelamiento de una estructura de bots vinculada a una propiedad relacionada con Cerimedo volvió a generar interrogantes sobre el funcionamiento de redes artificiales y su eventual impacto en la conversación política.
Especialistas citados por Página/12 remarcaron que existen indicios que justifican investigar posibles conexiones entre cuentas, infraestructura y períodos de actividad, aunque señalaron que para establecer una relación concreta sería necesaria una pericia técnica.
El propio Cerimedo había reconocido públicamente en 2023 la creación de miles de cuentas artificiales destinadas a generar contenido e intervenir en conversaciones digitales.
Por eso, cualquier vínculo entre aquella estructura y el actual retroceso de la presencia de Milei en redes requiere evidencia técnica adicional y no puede darse por probado únicamente a partir de una coincidencia temporal.
La fatiga digital golpea al Gobierno
Para especialistas consultados por Adhoc, la pérdida de influencia digital también estaría relacionada con el desgaste político y económico del Gobierno.
Kevin Grunbaum, consultor de la firma, sostuvo que la denominada “fatiga digital” aparece asociada al deterioro de la imagen presidencial y a los casos de corrupción que afectaron al oficialismo.
La hipótesis es que uno de los principales activos políticos de Milei —su capacidad para presentarse como una figura diferente a la dirigencia tradicional— comenzó a perder fuerza.
El desgaste, además, no habría comenzado ahora. El análisis de Adhoc ubica un punto de inflexión alrededor del caso $LIBRA y describe desde entonces una caída paulatina y persistente de la conversación digital favorable al Presidente.
Incluso algunas de las principales cuentas oficialistas registraron fuertes bajas en sus niveles de interacción durante los últimos meses.
Así, el problema para el Gobierno no sería simplemente que Milei publique menos o que sus mensajes tengan menor alcance. El desafío es que el ecosistema digital que durante años funcionó como una poderosa maquinaria de amplificación ya no parece responder con la misma fuerza.
Con las internas políticas abiertas, el repliegue de algunos operadores y una comunidad libertaria que comienza a tomar distancia del protagonismo presidencial, Milei enfrenta un escenario inesperado: su principal herramienta de comunicación empieza a perder parte del poder que supo tener.







